El percance más grave ocurrió en Kirguistán y los otros en Guatemala y Estados Unidos.
Un avión de pasajeros que iba a Irán se desplomó ayer tras despegar del aeropuerto principal de Kirguistán y por lo menos 65 personas murieron.
Roza Daudova, portavoz gubernamental, dijo que 24 personas sobrevivieron, entre ellas 7 de los 17 miembros de un equipo de básquetbol de un colegio en Bishkek.
Una funcionaria del Aeropuerto Internacional de Manas explicó que el accidente ocurrió luego de que la tripulación informó de un problema técnico diez minutos después de despegar hacia Teherán y que el avión volvía al aeropuerto.
El jet Boeing 737 chocó cerca del aeropuerto en Bishkek, dijo Damian Pickart, oficial de relaciones públicas de la base aérea estadounidense de Manas, que está en ese puerto aéreo de la montañosa antes república soviética, y que apoya operaciones en la cercana Afganistán.
El avión era de la compañía kirguistaní Itek Air, pero lo operaba Iran Aseman Airlines, según fuentes gubernamentales.
Otras tragedias
En el este de Guatemala, diez personas murieron (la mitad de ellos estadounidenses) y cuatro resultaron heridas ayer al accidentarse una avioneta. También en EE.UU., otras diez personas que cumplían una misión de servicios médicos murieron el sábado al estrellarse el avión bimotor en el que retornaban al aeródromo Canyonland Field en el sur de Utah.
En España, otra aeronave de la compañía española Spanair que cubría el trayecto Barcelona-Lanzarote (islas Canarias) aterrizó ayer en Málaga (sur) por un problema técnico sin gravedad, cuatro días después del accidente de aviación en Madrid que dejó 154 muertos, cuyo proceso de identificación se alarga por el mal estado de muchos cuerpos, mientras los familiares esperan los suyos.