El grupo vive en la costa sur de Australia, cerca de la ciudad de Adelaida. Hace 20 años, uno de los delfines estuvo enfermo y pasó un corto tiempo en un acuario, donde probablemente aprendió el truco.
Los científicos que estudian el grupo dicen que es la primera vez que se observa este tipo de comportamiento e indican que el hábito podría convertirse en una forma de “cultura” entre sus miembros.
“No tenemos ni la más remota idea de por qué lo hacen”, dijo Mike Bossley, de la Sociedad para la Conservación de Ballenas y Delfines, uno de los científicos que han estado estudiando el grupo en el estuario de Port River.
“Estamos haciendo observaciones sistemáticas para determinar si hay algo que pueda desencadenar este comportamiento, pero hasta ahora nada”, añadió.
En la década del ochenta, Billie, una de las hembras del grupo, pasó varias semanas en un delfinario local, recuperándose de malnutrición y enfermedad, tras haber quedado atrapada en la esclusa de un puerto deportivo.
Aunque no recibió entrenamiento, pudo haber visto a otros delfines caminando sobre la cola. Ahora, otras hembras han adquirido el hábito y, como se trata de algo tan inusual, la deducción obvia es que lo aprendieron de Billie.
La transmisión “cultural” de ideas y conocimientos ha sido documentada en los simios, y también se sabe que algunos delfines que viven cerca de la costa occidental de Australia les enseñan a sus crías a recolectar alimentos con la ayuda de esponjas.
Ver artículo completo en www.bbcmundo.com