El activismo político en las universidades se agitó como efecto rebote de las pugnas entre movimientos.
Los centros universitarios resurgieron esta semana como espacios de confrontación política. Tras los incidentes del sábado pasado en la Universidad Católica, dirigentes estudiantiles intensificaron la campaña por captar adeptos del Sí y del No con miras al referéndum.
A ellos los mueve la misma maquinaria política que traspasa los muros académicos, por ejemplo, en la Universidad de Guayaquil están el FRIU y el Pcmle, brazos revolucionarios del Movimiento Popular Democrático, afín al bloque gobiernista de PAIS; y la FEUE en Guayas, disidente de la FEUE nacional que ahora recibe el apoyo del Municipio porteño.
En Quito, en cambio, las universidades particulares se dividen: por el Sí está el Frente Amplio de Estudiantes Universitarios Particulares, creado hace ocho meses por David Romo, hermano de la ex asambleísta de PAIS, María Paula Romo; mientras que la Federación de Estudiantes de Universitarios Particulares pide un voto reflexivo.
El aniversario de la muerte del líder marxista León Trotsky no pasa desapercibido en la cátedra de Derecho de la Universidad de Guayaquil.
El recuerdo del deceso de este protagonista de la Revolución Rusa, el 21 de agosto de 1940, aumentó el jueves la efervescencia política en el recinto académico, marcado por las confrontaciones entre los grupos que defienden el Sí y el No a la nueva Constitución.
En el Alma Máter porteña se han radicalizado estas posturas desde que, el sábado 16 de agosto, un grupo de estudiantes de la Católica Santiago de Guayaquil se enfrentó en las afueras del Aula Magna de ese centro de estudios, mientras adentro el presidente Rafael Correa hacía su enlace radial. La gresca fue violenta aun después de que se marchó el primer mandatario.
Incluso cuando se habla de la vida de Trotsky se siente la campaña. Los futuros abogados relacionan la gesta histórica de Rusia con la revolución ciudadana que proclama Correa. Todo esto en medio de gigantescos mensajes de movimientos como el Frente Revolucionario de Izquierda Universitaria (FRIU), Juventud Comunista del Ecuador (JCE) y el Frente Amplio de Jurisprudencia.
“Estamos viviendo el cambio que quiere el presidente Correa sin la necesidad de la sublevación de los pueblos”, dice Dora Tejada, alumna de derecho.
A menos de cien metros, en la sede de la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador (FEUE), se observa a jóvenes que también hacen política por donde caminan. Ellos lucen camisetas negras con las siguientes leyendas: “Yo voto No, ¿y tú?” y “No al aborto, al desempleo, al centralismo”.
En la Católica también hay grupos que visten camisetas con los mensajes “Yo soy uNO de los estudiantes majaderos”, en alusión a las críticas de Correa por los incidentes del sábado.
Pero, a diferencia de la Católica, donde no se permite la propaganda política, en la Universidad de Guayaquil los dirigentes entran a las aulas, organizan fiestas y reparten el proyecto de Constitución de bolsillo del Gobierno para pedir el Sí o cuadernillos con razones para votar por el No.
El activismo político universitario trepó a los primeros lugares del protagonismo político, como no lo había hecho en los últimos 18 meses. Según dirigentes consultados, esto ocurre por la propia decisión estudiantil de irrumpir en el escenario público, así como por el efecto rebote de las confrontaciones entre los partidos y porque los mismos políticos buscan adeptos entre los universitarios.
En la Católica, las rivalidades se expresan en las pugnas entre facciones del movimiento universitario. El jueves, cuando reabrió sus puertas esta universidad tras los incidentes del 16 de agosto, había una febril actividad en la sede estudiantil.
Mientras Eduardo Sánchez, presidente de la federación y quien defiende el Sí, atendía a la prensa en un pequeño cuarto, en las afueras, estudiantes autodenominados “majaderos”, como Francisco Ycaza, a favor del No, buscaban publicidad.
El liderazgo de Sánchez ha sido cuestionado “por usar el nombre de una institución privada como plataforma política”. Xavier Díaz, dirigente del movimiento Lex 81 de la Facultad de Jurisprudencia y a quien Sánchez se refiere como uno de los promotores de lo ocurrido, dice que están en contra de “la injerencia política externa en la universidad”.
Sánchez no oculta que sus ambiciones políticas trascienden los muros de la universidad. “Al igual que Correa, fui presidente de la Asociación de Estudiantes de Derecho en el 2006”, dice, y señala que no es secreto que la Federación de Estudiantes ha sido un trampolín de políticos “como Rafael Correa o Nicolás Issa Obando, embajador en España (y papá de Nicolás Issa Wagner, director del Servicio de Rentas Internas)”.
Similares intereses tienen los líderes estudiantiles de la Universidad de Guayaquil. Esta semana mostraron una beligerancia política que no tenían hace dos años cuando una encuesta de Datanálisis reveló que el 93% del alumnado no participaba en la política.
Juan Fernández, presidente de la FEUE en Guayas, justifica la efervescencia de estos días en los incidentes de la Católica, que “movió todo el tablero político”. Pero, sobre todo, en las declaraciones del Presidente: “Así que, chicos (a favor del Sí), ustedes resuelvan el problema; ustedes son 400 y ellos 50, díganles a esos majaderos que aprendan a ser democráticos”.
Antes de ese día, dice, las posturas del Sí y No se mostraban en discusiones de alto nivel.
En la Universidad de Guayaquil, los 76.125 estudiantes se debaten entre la amplia gama de tendencias ideológicas. Ahí están, por ejemplo, dos claras tendencias: el FRIU, que surgió en los setenta como afín al Partido Comunista Marxista Leninista Ecuatoriano (Pcmle) y al Movimiento Popular Democrático (MPD), ambos de la línea del líder chino Mao Tse Tung (de ahí que los llamen “chinos”), que ahora se han alineado al movimiento gobiernista y apoyan el Sí; y la FEUE de Guayas –no la nacional–, que ha sido brazo revolucionario del MPD en la universidad, pero que ahora se ha alineado al gobierno local y apoya el No.
La FEUE es la única organización con reconocimiento en su universidad. La directiva se elige cada dos años con el voto mayoritario del alumnado.
Pero, las 26 escuelas tienen su asociación, también reconocida, y al igual que la FEUE reciben recursos que provienen de la matrícula. Este año fue de 1 dólar por alumno.
La FEUE recibió en el 2007 unos 20 mil dólares, dice Xavier Cedeño, vicepresidente de la federación, pero desconoce el fin de esos recursos, por lo que cuestiona a Fernández.
En materia ideológica también hay división. “Apoyamos el Sí por la gratuidad de la educación superior”, dice Pedro López, dirigente del FRIU en derecho y allegado a los ex asambleístas del MPD Jorge Escala y Lenín Hurtado. En cambio, Juan Fernández, de la FEUE de Guayas, cuestiona la falta de financiamiento de esa gratuidad y se opone a las evaluaciones para el ingreso de estudiantes. Él niega tener compromisos con el alcalde Jaime Nebot, pero acepta que el Municipio da 160 mil dólares para construir un ágora en la sede de FEUE.
Hechos
9 de enero del 2001
Grupos universitarios realizan violentas manifestaciones y marchas en el país en contra de las medidas económicas del Gobierno. En Guayaquil, un bus fue quemado cerca de la Ciudadela Universitaria.
20 de marzo del 2003
Estudiantes de la Universidad Central de Quito participan en una marcha contra la invasión de Estados Unidos a Iraq, lanzando piedras y bombas molotov a la sede de la Embajada de ese país.
30 de marzo del 2004
Estudiantes y trabajadores de la Universidad Central marchan al Congreso para reclamar al Estado recursos para los centros de educación superior. La marcha fue encabezada por la FEUE.
28 de abril del 2004
Estudiantes de la Universidad de Guayaquil participan en la llamada Caminata por la vida, para rechazar el pago anticipado de la deuda externa y la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC).
27 de octubre del 2004
Estudiantes de la Universidad de Guayaquil y otros grupos marchan contra el TLC y llegan hasta el hotel Hilton Colón, donde se reunía el equipo negociador. La Policía reprimió la manifestación.
26 de enero del 2005
El ex vicepresidente León Roldós fue agredido por un grupo de estudiantes y tuvo que abandonar la Universidad Central, donde intervenía en el evento ‘Consulta Popular, salida a la crisis’.