- AGO. 24, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
Como anticipándose a la posibilidad de ceder ante esa exigencia, el Rector ha hecho hincapié en los excesos verbales de algunos muchachos, sin mencionar que previamente la Policía había desatado un clima de violencia incontrolable. Es allí donde hay que buscar a los culpables y no entre jóvenes que reaccionaron a los vejámenes que sufrían sus compañeras y compañeros.
La Universidad Católica nunca se inclinó ante ningún gobierno. El sábado se violó esa tradición, al permitir un acto de proselitismo político en medio de una campaña electoral. Si ahora además se sanciona a los que se opusieron, entonces la capitulación del Alma Máter habrá sido completa. La historia recordará a los culpables.