Autoridades de la FAE realizaron matrimonio colectivo para miembros de distintos comandos.
Luego de once años las autoridades de las Fuerzas Aéreas Ecuatorianas (FAE) realizaron ayer un nuevo matrimonio colectivo, donde se unieron 36 parejas por las leyes civiles.
A excepción de tres, los contrayentes también decidieron casarse después en una capilla ubicada en la ciudadela La FAE, al norte de la ciudad, en compañía de sus familiares.
La ceremonia civil se inició a las 10:00, en un pequeño auditorio dentro de la Base Aérea Simón Bolívar. Allí, un delegado de la Dirección Nacional del Registro Civil, quien fue enviado desde Quito, llamó a las parejas para que firmaran el acta de matrimonio con sus respectivos testigos.
A las 10:40, los casados aceptaron a sus cónyuges y con ello cumplir sus deberes y obligaciones como marido y mujer. Luego se dirigieron a la iglesia para sellar su unión ante Dios.
La mayoría de los covivientes tenía hijos menores y llevaban años de unión libre.
Sin embargo, estos factores no fueron impedimento para casarse expresaron Carlos Agila y Shirley Ramos de 28 y 22 años, respectivamente.
“Tras cuatro años de estar juntos y compartir muchas cosas quisimos al fin legalizar nuestra unión”, indicó emocionado Agila, oficial de la FAE.
La iniciativa de retomar los enlaces colectivos en la entidad surgió del departamento de Bienestar de la FAE, resaltó el general Alonso Espinoza, jefe del Comando de Operaciones de la FAE.
Enfatizó que además de difundir la importancia del concepto de familia entre los miembros de la rama de las Fuerzas Armadas, se buscó organizar una ceremonia sencilla y sin costo para quienes desean legalizar su unión.
“Se va a tratar de hacer cada año este tipo de ceremonias para nuestros integrantes”, sostuvo Espinoza.
Al inicio de la convocatoria para el casamiento se recibieron siete parejas inscritas, pero luego se desarrollaron charlas para informar la importancia y las responsabilidades de la familia y el número aumentó.
Al acto asistieron miembros de la FAE, de distintos comandos del país.
Tras la misa eclesiástica los novios y los invitados asistieron a un brindis en su honor, en donde estuvieron presentes miembros de la banda de la Policía Metropolitana, quienes amenizaron el evento. La ceremonia terminó a las 11:10.