Las auriverdes se impusieron 3-1 a Estados Unidos en una final que duró una hora y 35m.
La selección femenina de Brasil conquistó por primera vez el oro olímpico en voleibol al derrotar 3-1 a Estados Unidos, ayer en la final y coronar una campaña casi perfecta con sus ocho partidos ganados y soloun set perdido.
Las dirigidas por el técnico José Zé Guimaraes, campeonas del último Grand Prix, lograron superar así el trauma de cuatro semifinales olímpicas perdidas, dos de la cuales terminaron con sendas medallas de bronce (1996 y 2000).
El duelo entre los dos equipos más sólidos del torneo se resolvió con parciales de 25-15, 18-25, 25-13 y 25-21 tras una hora y 35 minutos de juego.
La contienda tuvo comienzo parejo con ambos alternándose en el marcador. Estados Unidos comenzó pegando con buenos servicios y bloqueos, pero Brasil no paró de responder con Paula Pequeno y Mari Steinbrecher. A causa de los sucesivos errores y la aparición de la artillera Sheilla Castro, las norteamericanas quedaron rápidamente abajo 14-10.
Con mejor bloqueo y efectivo ataque, las sudamericanas tomaron el mando del trámite y las estadounidenses quedaron desconcertadas ante el aluvión auriverde. Bloqueos y puntos de la centro Fabiana Claudino, remates de Sheilla y Paula Pequeno y errores de recepción dejaron a las chicas de 'Jenny' perdiendo 20-12.
Al final llegaría la decisión con un remate fallido de Logan Tom ante bloqueo de Helia Souza y el espontáneo carnaval brasileño en la cancha con su primer oro.
Brasil puede tener doble festejo en el voleibol porque los hombres -actuales monarcas- tenían previsto disputar el oro también ante Estados Unidos.
Un alivio
Las jugadoras auriverdes coincidieron en señalar en que era el único metal que merecían y que fue un alivio luego de los fracasos de los últimos años.
Tras los festejos y sosteniendo la medalla recibida en el escalón más alto del podio, la gigante centro de red Walewska Oliveira declaró:
“Esto aquí es el premio a todos los años de trabajo, de lucha, de sacrificio, de dedicación. Esta generación no merecía otra medalla, a no ser la medalla de oro”.
A su vez, el ala Paula Pequeno (16 puntos) recalcó que “esta medalla vino realmente para ‘lavar el alma’ de la selección”. “Es un sueño que hicimos realidad y una sensación que quedará toda la vida”, acotó.