Corea del Sur destronó a Cuba y ayer ganó la última medalla de oro que repartirá el béisbol en los Juegos Olímpicos. Con un dramático final, los asiáticos vencieron 3-2 a los favoritos.
Los héroes de Corea del Sur fueron el abridor Hyunjin Ryu, quien lanzó ocho entradas y un tercio para espaciar solo cinco imparables, y el primera base Seungyoup Lee, quien pegó jonrón de dos carreras en la parte alta del episodio inicial para la ventaja de su equipo.
Ryu (2-0) se quedó con el triunfo después de permitir dos carreras limpias, ambos fueron sendos jonrones solitarios, regalar dos bases por bolas y abanicar a siete rivales.
En la novena entrada (con el 3-2 en pizarra), el cerrador coreano Taehyon Chong sacó los dos últimos outs para conseguir su segundo rescate del torneo.
Luego iba a llegar la gran jugada defensiva en la parte baja del noveno inning, cuando las bases estaban llenas para Cuba con un out en la pizarra, pero un rola por tierra del intermedista Yuliesky Gourriel permitió a Corea la doble matanza que valió el oro olímpico.
Corea del Sur ganó la medalla, su primera en béisbol, con gran mérito: quedó campeón invicto y en la primera ronda ya había vencido a los campeones cubanos de Atenas 2005 7-4.