La tragedia ocurrió en el cantón Baños; se afectaron el complejo El Salado y una vivienda.
Una avalancha que cayó en la medianoche del pasado viernes en este cantón dejó como resultado dos menores desaparecidos y la destrucción del complejo de piscinas de aguas termales El Salado.
El aluvión se produjo por una fuerte lluvia que causó el deslizamiento de material volcánico acumulado en la parte alta del río Vazcún.
A su paso, el flujo de lodo y piedras destruyó la casa de la familia García, donde habitaban los niños desaparecidos.
Ángel Merino y Lucía Luna, moradores del barrio El Salado, sintieron a las 23:45 del viernes cómo la tierra temblaba con fuerza. Inmediatamente se levantaron y observaron con estupor cómo una avalancha bajaba por el río Vazcún.
Mi hijo, dijo Luna, le gritaba a Carlos Ubillús, guardia nocturno de las piscinas, para que saliera pronto y no se quedara atrapado en la avalancha. “Afortunadamente escapó corriendo por la montaña y se salvó de milagro”, añadió.
Merino comentó que un fuerte aguacero comenzó a las 20:00 del viernes, lo que provocó que el material volcánico que se encuentra acumulado en la parte alta del cerro Vazcún, luego de la erupción del Tungurahua, se deslizara y arrastrara todo lo que había a su paso, como la casa de la familia García, donde dos menores fueron arrastrados por la fuerte correntada.
El coordinador de la Defensa Civil de Baños, Marcelo Espinel, indicó que desde la semana pasada se conoció que hubo un represamiento en la parte del Nahuazo, particular que se informó a la Defensa Civil Provincial y a la Unidad de Gestión de Riesgo (UGR) de Tungurahua, que a su vez emitieron la comunicación a Quito, pero que no se tuvo respuesta.
El sitio del represamiento es inaccesible, lo que impide ingresar con maquinaria para retirar el material acumulado. A ello se suma el deshielo del Tungurahua, que aumentó el caudal de agua, lo que no dio tiempo a tomar más precauciones, explicó Espinel.
El socorrista comentó que todavía queda material volcánico acumulado en la parte alta del Vazcún, por lo que se tomarán las precauciones y se gestionará la ejecución de trabajos que permitan retirarlo.
El alcalde de Baños, Fausto Acosta, dijo que la lluvia provocó el deslizamiento por el río Vazcún, esto afectó a las piscinas de aguas termales en alrededor del 70% de su infraestructura.
Aunque aún no se cuantifica el monto de las pérdidas económicas, ayer comenzaron los trabajos para rehabilitar este complejo turístico, que es uno de los más visitados por los turistas.
Acosta hizo un llamado a las autoridades para que brinden la ayuda por esta tragedia.
Menores desaparecidos
En el barrio Las Ilusiones, la correntada se llevó la casa de Norma Cumandá García, quien a esa hora dormía con tres de sus cuatro hijos.
La mujer se sujetó de una peña y ayudó a su hija Jessenia Guzmán García (13 años), pero no pudo salvar a sus otros vástagos, Marco (7) y Jair (4).
Los vecinos del barrio ayudaron en el rescate. La primera jornada duró hasta las 03:00, cuando se fueron a descansar y retomaron la labor a las 05:30, pero sin resultados. Ellos creen que los niños fueron arrastrados hasta el río Pastaza.
Manuel García, padre de Norma, dijo que él salió de su casa para evitar morir bajo las aguas de la quebrada.
“Mi hija se queda en la calle porque todo se lo llevó la avalancha”, manifestó el hombre con lágrimas.
Acosta indicó que hace años se pidió a la familia García que saliera del lugar porque estaba en una zona de riesgo por la erupción del Tungurahua.
Avalancha
Se estima que el caudal de agua con los flujos de lodo y piedras llegó a las piscinas de El Salado y el barrio Las Ilusiones en cinco minutos.
Rescate
Personal de la Cruz Roja y Defensa Civil realiza recorridos por las riberas del río Vazcún en busca de los cuerpos de los dos menores desaparecidos, integrantes de la familia García del barrio Las Ilusiones.