Domingo 24 de agosto del 2008 Vida

Consumo adecuado de agua aún es tarea pendiente en Guayaquil

La Cumbre Mundial del Agua  debatió esta semana la importancia del ahorro del recurso. 

Se disgusta cada vez que sucede... y es casi a diario. El enojo se traduce –en ocasiones– en gritos y reprimendas cuando Maritza Ávila ve que sus hijos, unos gemelos de siete años, dejan goteando la llave del lavabo luego de cepillarse los dientes.

“Es una lucha que llevo por  mucho tiempo, de repente lo recuerdan, pero casi siempre dejan que se escape el agua”, relata la madre de 35 años, quien se muestra preocupada por el desperdicio del líquido en su hogar, porque –advierte– puede elevar el valor de la planilla que paga por el servicio.

La actitud de esta ama de casa  resulta exagerada para otras personas que residen en su mismo sector (Sauces), donde hay al menos 20 lavadoras de carros que desperdician el líquido. Según Interagua, cada negocio, en promedio, usa 600 m3 o 600 mil litros de agua.

Cálculos de entidades como el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) demuestran que una llave que gotea constantemente puede dejar escapar hasta 80 litros de agua por día.

Esta es una cifra significativa para organizaciones ambientalistas como el Fondo Mundial para el Medio Ambiente y  Greenpeace que señalan que aproximadamente  1.100 millones de personas en el mundo no tienen acceso a agua apta para el consumo humano.

Miles de científicos reunidos esta semana en Estocolmo, en la Cumbre Mundial del Agua, criticaron los “pocos esfuerzos de la comunidad internacional” para solucionar los problemas de distribución del líquido.

 Ilfn Florsheim, vocera de  Interagua, concesionaria del servicio de agua potable en Guayaquil, afirma que “hay avances  en la concienciación, pero aún falta mucho”.

La funcionaria cita que –en promedio– una persona que  reside en la ciudad utiliza aproximadamente unos  166 litros de agua por día.  Sin embargo, informes del Pnuma revelan que una persona necesita unos  50 litros de agua por día para desarrollar sus actividades cotidianas, como beber, cocinar, bañarse, limpiar,  entre otras. 

En términos generales, en Guayaquil aún se desperdicia mucha agua, refiere el subdecano de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad de Guayaquil, Roberto Jiménez. 

El catedrático  cita como ejemplo el uso de sanitarios (donde se utlizan más de cinco litros por cada bajada de palanca)  y el uso de mangueras para lavar  los vehículos que, en muchos casos, generan un gran desperdicio.

Florsheim añade que al interior de las viviendas no se ahorra agua en actividades como  lavarse las manos. “Es usual dejar las llaves abiertas”.

Ese tipo de prácticas, dice, provoca que muchas familias  registren consumos mensuales de hasta 25 metros cúbicos (25 mil litros), especialmente en zonas residenciales de clase alta.  En este segmento, el metro cúbico está calculado en  $ 0,37. “Allí hay piscinas, jardines y otros espacios donde se utiliza mucha agua”, recalca.

Contrario a esto, hay familias de otros sectores que han reducido en consumo de agua, con fines de ahorro económico. La isla Trinitaria, por ejemplo, registra un consumo promedio de 12 metros cúbicos por familia cada mes (por esto se paga unos $ 3), lo que significa que cada persona usa  80 litros diarios. 

Florsheim explica que la relación del consumo no necesariamente está ligada al nivel socioeconómico. “Depende de cada familia, no tanto del sector donde vive”, señala.

Diversos estudios estiman que  una persona promedio distribuye el agua que consume de la siguiente manera: 35% en el inodoro, 30% en higiene corporal, 15% en lavado de ropa, 8% en riego de jardines, limpieza de autos y  vivienda, 8% en lavado de utensilios de cocina y 4% en alimentación.

Actualmente, Interagua entrega el líquido a unos 2’100.000 usuarios aproximadamente, lo que la empresa considera el 90% de la población de Guayaquil. En ciudades como Quito, el consumo promedio por persona supera los 200 litros por día.

El contrato de concesión (suscrito en el 2001 con la Empresa Cantonal de Agua Potable y Alcantarillado de Guayaquil, Ecapag) permite a Interagua extraer hasta un millón de metros cúbicos  del río Daule.

Por ahora está cerca del límite: la empresa obtiene 900 mil de metros cúbicos cada día. “El que la gente consuma más significa más producción, la cual tiene un costo no contemplado”, dice Florsheim.

 La ONU ha considerado el desperdicio de agua como una pésima práctica de conservación, pues la escasez del líquido en otras partes del mundo perjudica a millones de personas. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación, la situación se agrava por el impacto del cambio climático.

De allí que esta y otras ONG aconsejan a los gobiernos nacionales y locales impulsar políticas primordiales del manejo del recurso, para intentar retrasar las complicaciones de acceso al líquido que –se espera– tendrá Latinoamérica a mediados de este siglo.

2,5%
Agua disponible.

Aunque el 70% de la superficie del mundo está cubierta por agua,
solamente el 2,5% del agua disponible es dulce, el resto es salada.

3,5
Millones.
 
Es el número de   vidas que podrían salvarse cada año en el mundo si los gobiernos efectuaran  inversiones básicas para mejorar el saneamiento, según la OMS.

70%
En glaciares.
La mayoría del agua dulce está congelada en glaciares,
y gran parte del resto se presenta como humedad en el suelo, o permanece en capas subterráneas inaccesibles.


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