Comercializar la papa, de calidad y sin intermediarios, es un anhelo en el Cotopaxi.
La unión de varios eslabones de la empresa privada logrará que los productores de papa del Cotopaxi puedan mejorar sus condiciones de vida, aumentar la productividad, evitar intermediarios y comercializar el tubérculo directamente al precio justo.
A este proceso iniciado por el Servicio Holandés de Cooperación al Desarrollo (SNV) se vincularon el Centro Internacional de la papa, las empresas Pilvicsa, Agripac, Supermaxi y muy pronto Coopdesarrollo y Seguros Colonial.
Andrés Delgado, asesor de mercado del SNV, explicó que en este proyecto se beneficiarán aproximadamente 150 familias que podrán tener acceso a la nueva tecnología, capacitación permanente, seguro de cosecha, créditos y la compra por parte de Supermaxi, que se comprometió a adquirir 500 quintales semanales del tubérculo, que será entregado por los productores directamente con altas normas de calidad.
El directivo indicó , que la idea es llegar a que los agricultores sistematicen la producción y empiecen a trabajar con sus propios computadores para manejar su negocio.
Mauricio Martínez, gerente de Agripac para la Sierra y el Oriente, explicó que al ver cómo se reducía el hectareaje de papa de 50.000 hace cinco años a 40.000, por falta de buena semilla y tecnología, Agripac decidió emprender el reto para trabajar también en el proyecto, con un programa tecnológico adecuado a la región donde se lleva a cabo este nuevo plan.
Para los técnicos, el primer paso era buscar alternativas productivas con una buena semilla que es el gran problema de los paperos, ya que durante muchos años han reciclado el mismo material.
Francisco Morales técnico de la entidad, explicó desde hace cuatro años, unidos a Pilvicsa, empresa multiplicadora de semillas, buscan recuperar la pureza de la papa superchola (por su gran mercado) y obtener semilla certificada libre de virus e imperfecciones, que ya está en manos de algunos productores por sus buenos resultados.
Es un sueño que se ha cumplido, explica Moisés Padilla, agricultor de Salcedo, beneficiado con el proyecto. “Habíamos esperado este momento, luego de muchos años de estar sujetos a los intermediarios, a la semilla reciclada y a las heladas que nos golpeaban año tras año”.
“Creemos que con este apoyo vamos a poder sacar adelante al sector en nuestra zona, y mejorar las condiciones de vida de las familias campesinas beneficiadas”, enfatizó el productor.
Explica que han estado sembrando sin tecnología, fertilizando al suelo en el momento de la siembra, fallando en la dosificación de productos y sin una correcta asesoría por parte de las casas comerciales para saber la dosificación correcta. “Hemos venido trabajando con semilla reciclada que nosotros mismos hacemos, pero ahora con este trabajo entendimos porqué no podíamos producir más, ahora estamos seguros que vamos a saber si ganamos o perdemos, porque comprendemos que esto es un negocio”, acotó Padilla.
Ramiro Espinosa, propagador de semilla en la hacienda Allaga, asegura que esta es la oportunidad esperada por los productores, ya que con esta semilla se sacará una buena utilidad al producir más quintales por hectárea, lo que impedirá que los agricultores se salgan del negocio.
En esta hacienda, añadió, se siembran todos los materiales que se logran sacar de Pilvicsa, la empresa que reproduce el material que es entregado a los agricultores; se multiplica en el sitio definitivo, y una vez comprobada su calidad y rendimientos se entrega a los productores.
“Con una buena semilla se lograrán los rendimientos esperados para competir con los países vecinos, que a veces nos inundan los mercados con calidad, mayores rendimientos y precios a los que no nos podemos enfrentar”.
Para este productor de muchos años de experiencia, la solución a los múltiples problemas que afrontan es la unidad; solo con una buena organización bajarán costos, venderán mejor y superarán la calidad.
Jorge Andrade Piedra, quien pertenece al Centro Internacional de la Papa (CIP), indicó que dado el interés del organismo de erradicar la pobreza en algunos países, apoyará este programa y continuará la investigación en nuevos materiales de siembra con los estamentos del gobierno.