Estado aún no afloja recursos suficientes a las universidades para que investiguen.
La propuesta de la Universidad Técnica Estatal de Quevedo (UTEQ) para el desarrollo y formación de los profesionales es combinar la teoría con práctica, declaró su rector, Manuel Haz Álvarez.
“Mal puede formarse un ingeniero agrónomo cuando una institución de educación superior no tiene fincas experimentales, en donde los estudiantes realicen sus propias prácticas a más de insertarlos al sector productivo”, comentó.
En la UTEQ los capacitan tanto científica como tecnológicamente y una de las normas que rigen al interior de la universidad es que los estudiantes compartan los resultados que se dan con los técnicos a cargo de las unidades de investigación.
“Si los resultados son negativos, asesoramos al pequeño y mediano agricultor para que no sigan utilizando esas técnicas que les han impedido obtener una mayor producción, una mayor productividad. Si es lo contrario, los inculcamos para que innoven sus metodologías de producción, las estrategias de manejo”, precisó el docente. Para alcanzar este objetivo, la Unidad de Investigación se apoya mucho en el Departamento de Extensión y Transferencia de Tecnología que hace de enlace con los productores.
En la actualidad, la Unidad trata de desarrollar una variedad de fréjol tolerante a lechosa y angustia, de altos rendimientos. En soya se monitorean cuáles son resistentes a la enfermedad del mildiu velloso, tratando también mediante cruzamientos introducir de Brasil un material con fuentes de resistencia al amarillamiento. En maíz desarrollan dos tipos. Un maíz duro para producir un híbrido, cuya semilla sea accesible, porque la que hay es muy cara. El otro plan es mejorar un maíz harinoso, que ha sido recolectado en la provincia de Manabí.
Según Haz, todo lo hacen con recursos propios de la institución.