|
Suplementos
Servicios
|
 |
 |
 |
 |
| |
|
|
|
|
| Que impere la cultura y la educación en todos |
Mis recuerdos de épocas pasadas vienen a mi memoria: nos enseñaron desde pequeños a saludar, a no mentir, a no decir malas palabras, a respetar a los mayores, a no pelear ni entre hermanos, a ser limpios o aseados, y cuántas cosas más. Lo hacíamos a veces, no con mucho agrado, pero siempre nos decían que era por nuestro bien y lo aceptábamos.
Luego, han venido los adelantos de la ciencia de una forma vertiginosa que acabamos de aprender un funcionamiento de alguna cosa, y ya hay algún otro aparato nuevo que hay que conocer para poder usarlo. Todo esto está muy bien porque casi todo se ha simplificado y además cualquier adelanto es bueno; pero al mismo tiempo el ritmo de vida ha cambiado, todo es más acelerado y quizá eso nos ha hecho poner de lado lo primordial: la moral, la ética y la educación (no hablo de la educación académica que es muy importante).
¿Qué es lo que pasa actualmente, no se da la importancia al saludo. La mentira es algo común y corriente, la estamos escuchando a diario. Las palabras groseras son usadas como parte del idioma cotidiano. Los mayores no son merecedores del respeto. Las peleas verbales son el pan de cada día. El aseo está venido a menos en muchos aspectos. ¿A qué viene todo esto?, a un llamado de reflexión ya que por este camino de la inmadurez, el atropello, el irrespeto, la falta de honestidad no vamos a avanzar como seres humanos ni como sociedad ni como país.
No desperdiciemos el tiempo en confrontaciones, planteemos propuestas para que sean debatidas. Cambiemos de actitud. No podemos seguir en una pelea constante. Pensemos en el ejemplo que damos a las nuevas generaciones, sobre todo a los niños; se van a acostumbrar a lograr sus propósitos con la bravata porque así actúan los mayores y definitivamente ellos nos copian lo bueno y lo malo.
María Victoria Villalba Guerrero, Guayaquil |
 |
|
|
| Cambio de nombre |
|
El jueves 21 se publicó en la página 3 de EL UNIVERSO, una foto con mi nombre, señalándome que he participado en la que considero fue una altiva y justa protesta de un amplio grupo de estudiantes de la Universidad Católica, ante el acto de proselitismo político realizado por el Presidente de la República el sábado 16 de los corrientes en sus instalaciones.
Si bien en el texto de la noticia se aclara que la imagen con mi nombre no corresponde a mi persona, debo precisar que tengo 40 años de edad, me gradué de abogado en la Escuela de Derecho de la Universidad Católica de Guayaquil, en agosto de 1991, y me incorporé como doctor en jurisprudencia en la misma Universidad, en agosto de 1998. Previamente, fui, entre noviembre de 1988 y noviembre de 1989, presidente de la Asociación de Estudiantes de Derecho de la Universidad Católica (Aeduc) y profesor visitante de la Escuela de Derecho durante varios años.
No he concurrido a la Universidad desde hace algunos meses, y evidentemente, no estuve el día de los lamentables sucesos generados por la injustificada actitud de la fuerza pública. Expreso mi solidaridad absoluta a los estudiantes y mi rechazo al atropello de la autonomía universitaria, Téngase la certeza de que si hubiese sido un estudiante de la Universidad, habría actuado de una manera similar a la de los estudiantes atacados. Espero que la “confusión” o “error” en las imágenes que difundieron los diversos medios de comunicación, de lo que luego sería la cadena nacional del martes 20 en la noche, no sean consecuencia del hecho de que, con mucho orgullo, colaboro con la administración municipal de Guayaquil desde hace varios años.
Raúl Gómez Amador, doctor, Guayaquil |
 |
|
|
| Dueños de las calles |
Un vía crucis a diario vivimos los ciudadanos que poseemos vehículos y deseamos parquearlos en el centro de la ciudad, y con mayor razón cuando las personas padecen discapacidad.
Hay que batallar con los “dueños” de las calles, o sea, los “cuidadores” de carros para que nos permitan estacionar nuestros vehículos. En calles como Quito, Vélez, Antepara, Luque, Machala, en forma constante los “dueños de las vías” ponen taburetes, letreros con la leyenda que dice “prohibido parquear”, a fin de que uno no pueda usar ese sitio al que solo ellos ceden previo al pago de un estipendio no inferior a un dólar diario.
Además, en las calles existen varias personas que trabajan en calidad de mecánicos ambulantes y que prestan servicio de reparación de vehículos en la vía pública, en consecuencia estos trabajadores ocupan las aceras como talleres mecánicos obstruyendo la circulación pública. También hay ciertos “garajes” de vehículos que tampoco cuentan con el permiso correspondiente para su funcionamiento, exhiben letreros en los que dicen contar con los respectivos permisos, aunque tengan caducados.
Hay igualmente varios almacenes de venta de repuestos de llantas y otros artículos quienes no tienen permiso municipal para ocupación de la vía pública, sin embargo ponen obstáculos impidiendo que las personas estacionen sus vehículos a menos que sean sus clientes. Asimismo, guardianes de edificios céntricos a más de ejercer ese oficio delimitan una parte de las aceras poniendo obstáculos y reservando el sitio solo para dejar parquear a las personas que habitan o trabajan en el edificio que este cuida.
Todo esto constituye una gran molestia y en especial para las personas con discapacidad. Necesitamos solución urgente.
Óscar H. León, Guayaquil |
 |
|
|
| Correcciones y aclaraciones |
Homónimo
El pasado viernes 15 de agosto, en la sección Cartas de Lectores, salió publicada una misiva firmada por el señor Juan Carlos Sánchez, quien no incluyó su segundo apellido. Claramente se trata de un homónimo. Les dejo constancia de mis dos apellidos.
Juan Carlos Sánchez Arosemena, Guayaquil |
 |
|
|
|
|
|
| |
 |
| Agenda |
 | |
| Guayaquil |
| Baile |
Arte y Movimiento Infantil inicia el 25 de agosto un curso de baile dirigido a niños, de ambos sexos, de 3 a 6 años de edad. Aprenderán motricidad, modelaje infantil, postura, a perder la timidez mediante talleres de integración, imagen y comunicación. Valor: $ 40. Informes: Urdenor 2, edificio 1129, planta baja o al (08) 840-0922. |
Más Actividades | | |
|
| |