Ha sido difícil, muy difícil que Ecuador conquistara una medalla excepto la que ganó Jefferson Pérez en los 20 km marcha con la presea de plata; pero el solo hecho de la presencia de los otros 24 competidores significó ya, un gran logro.
Los Juegos Olímpicos son competencias deportivas donde cada cuatro años intervienen personas destacadas en cada disciplina a disputar y alcanzar las mejores conquistas y hazañas.
Los Juegos Olímpicos, aunque no están definidos explicativamente así, son, juegos del amor y de la paz.
Nacieron en Grecia, cuna de la civilización occidental en una época en que los dioses griegos, algunos muy humanos, los hacían vivir en el monte Olimpo.
En homenaje a esos dioses, cuando llegaba el turno de los eventos, se paralizaban las guerras, se deponían rencores y marchaban a las faldas del Olimpo a competir como caballeros por la gloria y no solo del deporte, sino por el pensamiento incluidas las artes.
Solo como ejemplo, Píndaro triunfaba como atleta y como poeta; Platón nada menos, lanzaba el disco y era discípulo de Sócrates, maestro de Aristóteles y el forjador del idealismo en su academia.
En los tiempos modernos todavía falta por incluir las artes en las olimpiadas deportivas y han tenido que sostenerse momentos agrios como cuando los estadounidenses no quisieron ir a Moscú ni los soviéticos tampoco fueron a los Estados Unidos, pero a la larga, pudo más el sentido común y la fraternidad humana. Sería bueno desear que esos polvorines de Medio Oriente se queden dormidos por las olimpiadas actuales para ser también más humanos y hermanos.
Ecuador asistió por decimaprimera vez. Nunca antes asistió con 25 deportistas, lo más cercano fue en 1.968 (México) y 1.996 (Atlanta) con 19 competidores por lo que se podría decir que se ha progresado.
Ha sido difícil, muy difícil que Ecuador conquistara una medalla excepto la que ganó Jefferson Pérez en los 20 km marcha con la presea de plata; pero el solo hecho de la presencia de los otros 24 competidores significó ya, un gran logro.
Aprovechamos para destacar que la provincia del Azuay asistió con 7 deportistas, algo que dice mucho a favor de la Atenas del pensamiento ecuatoriano; le siguen Pichincha con 6; Guayas con 4; Esmeraldas con 2; Manabí con 2; y Los Ríos, Tungurahua, Zamora Chinchipe y Napo con 1.
El Comité Olímpico Internacional es un superpoder humano no político. Nada tiene que ser que China practique el régimen comunista y allí está festejando, como tampoco tuvo nada que ver cuando estuvo en Moscú en plena guerra fría ni le importa un pito que los EE.UU. lleven el estandarte del capitalismo, ni que Inglaterra y España tengan reyes que reinan pero no gobiernan, es decir, dentro del deporte es la democracia más pura y absolutista que hemos conocido.
Bien será por la felicidad humana porque, ¿no es verdad que hemos sido felices mientras duraron los juegos? ¿No es verdad que la gloria y los tiempos alegraron a muchos y las derrotas son una enseñanza para progresar en el futuro?
Bienvenidas hayan sido las olimpiadas de Beijing.