- AGO. 23, 2008 - Foto - Deportes - EL UNIVERSO
El actual campeón panamericano en 50 km marcha, Xavier Moreno, no pudo conseguir la noche del jueves pasado, una ubicación destacada en Beijing 2008. Problemas físicos mermaron su actuación y llegó en el puesto 36 con un registro de 4h07m04s.
“Para nada están cumplidas las expectativas” que tenía en esta prueba, dijo Moreno, visiblemente agotado, en la meta.
“El piso me afectó. En un momento me quedé sin fuerzas en las piernas”, añadió el atleta ecuatoriano, que consideró “un logro” terminar la prueba en sus condiciones, en las que también influyó el intenso calor con temperaturas de más de 30º C y las dolencias físicas que lo obligarán a someterse a chequeos médicos al retornar.
Así reveló el hermano de Xavier, Luis Moreno, quien el pasado jueves estuvo pendiente de la competencia junto a su madre Antonia Cruz en su hogar, ubicado al sur de Quito.
“Xavier podría realizar otro ciclo olímpico. Espero que el físico resista, la última etapa tuvo muchos problemas con el nervio ciático, dolores en la espalda, eso le afectó. Sintió dolor en las piernas, los tobillos, todo como consecuencia del fuerte entrenamiento, mientras más intenso es, más dolores tiene”.
Los familiares de Moreno esperaron con ansiedad ver a Moreno en vivo por TV, pero se frustraron porque los canales no transmitieron.
Sobre las 23:00, Moreno cruzó la meta entre los rezagados, no obstante “siento una tranquilidad en el corazón por el esfuerzo de mi hijo y porque cumplió su objetivo de llegar a las Olimpiadas”, expresó la madre de Xavier.
Moreno terminó la caminata por detrás de su compatriota Fausto Quinde, quien llegó entre los primeros 25 competidores. El marchista azuayo, que se quedó sordomudo a los tres años, hizo un tiempo de 3h 59m28s, 25 segundos menos que la marca con la que clasificó a los Juegos.