El atleta Irving Saladino, quien le dio a Panamá la primera medalla de oro en
unos Juegos Olímpicos, llegó a casa y fue recibido por una multitud de panameños
que se lanzaron a las calles para homenajearlo.
Tras una ceremonia en las escalinatas del edificio de la Administración del
Canal de Panamá, en la que estuvo presente la leyenda del boxeo Roberto Durán y
en la que el cantautor Rubén Blades interpretó su tema Patria ante una
multitud, Saladino subió a un vehículo con ventana en la parte superior y allí
recorrió más de 50 kilómetros sobre las principales calles de la capital y la
periferia.
La caravana siguió a la caribeña provincia de Colón, a más de 80 kilómetros
de la capital, de donde es oriundo Saladino.
"Esta medalla es de ustedes, así que gócenla; gracias por el apoyo", exclamó
Saladino al llegar a la terminal aérea de Albrook.
Millares de panameños, entre ellos muchos niños y jóvenes portando banderitas
del país, aplaudieron y vitorearon al campeón mundial de salto largo mientras
recorría las calles.
El recibimiento en Colón fue espectacular; una muchedumbre salió a las calles
para saludar al campeón en su recorrido. Cuando el vehículo se detuvo en las
instalaciones de un hotel, los colonenses se apretujaban para poder
acercarse.
En la ceremonia previa, el presidente Martín Torrijos, quien estuvo
acompañado de su esposa Vivian y sus tres hijos, dijo al atleta este es el
cariño, el reconocimiento del pueblo por tu tenacidad, por tu esfuerzo.
"No tengo duda, eres un orgullo para todos nosotros", añadió el
mandatario.