Un pasajero, inquieto, quiso abandonar el avión de Spanair accidentado el pasado miércoles en Madrid, que causó 153 muertos, pero no fue autorizado a hacerlo, informaron este viernes medios españoles.
La información fue dada por familiares de la víctima, que afirmaron haber recibido un mensaje SMS comentando sus intenciones, cuando el MD-82 estaba siendo revisado por un primer problema detectado por el piloto.
"No nos dejan salir, está todo cerrado", dijo en su último mensaje Rubén Santana, que respondía así a su mujer, quien le pedía que abandonara el avión, cuando él le dijo que el vuelo se había retrasado por un problema técnico.
Según su hijo, Santana comentó que el piloto les dijo que no quería despegar por un problema en el motor izquierdo, precisaron los medios españoles.
Spanair informó el jueves de que el problema examinado antes del fatídico despegue era de calentamiento de la toma de aire.
Otros pasajeros no pudieron bajar del avión antes del despegue a pesar de haberlo solicitado, publicó el viernes el diario ABC.
Según el diario, la decisión es responsabilidad del comandante, quien puede aceptar dejar salir a los pasajeros que lo soliciten.