- AGO. 21, 2008 - Foto - Cultura - EL UNIVERSO
CUENCA. Fotografía tomada en la Plazoleta de Santo Domingo, en Cuenca, una de las obras que se exhiben en la muestra.
Ciento veinte gráficas en blanco y negro y a color integran la exposición que inaugura hoy en Cuenca el fotógrafo Vicente Tello.
Personajes anónimos o que trascendieron con el tiempo y el paisaje de la ciudad forman parte de la muestra fotográfica, que hoy, a las 19:00, se inaugura en la galería de la Alcaldía de la Municipalidad de Cuenca.
Vicente Tello, quien prefiere también ser uno de aquellos seres anónimos, es el fotógrafo que presenta la exposición donde plasma en papel lo que su sensibilidad, a través del lente, captó en alrededor de sesenta años de vinculación con este oficio, que lo convirtió en una forma de vida y arte.
Son 120 gráficas en blanco y negro y a color, tales como imágenes del padre salesiano Carlos Crespi, que dedicó su trabajo a favor de los pobres y los niños, o la madre trabajadora o el atardecer de Cuenca, que es parte de sus obsesiones.
Tello, a quien le costó desprenderse de su cámara de rollo para incursionar en el mundo digital, realizó otras exposiciones en Cuenca, Cuba, Argentina y Uruguay, y de esas experiencias, en su mente quedaron impregnadas las palabras de la hermana de Fidel Castro, de quien no recuerda su nombre, cuando le indicó su admiración de que en un Ecuador de riqueza, petróleo y minas, hubiera pobreza. Su vinculación al trabajo fotográfico se dio desde muy joven, en sus labores en Foto Ortiz. Luego las tareas se extendieron a diarios locales El Mercurio y El Tiempo; revistas Vistazo, Estadio. Es colaborador hasta la actualidad en Diario EL UNIVERSO en Cuenca.
Un mes permanecerá abierta la muestra de Tello, quien no se cree artista. “No lo soy, sino simplemente un fotógrafo que gracias a sus hijos y a entidades como la Dirección de Cultura del Municipio cuencano y Fundación El Barranco presenta lo visto en la ciudad: la miseria, lo bueno y lo lindo”, que es una invitación a detenerse a ver lo que pasa desapercibido en la calle.