La colombiana Ligia Palomino, una del puñado de sobrevivientes del accidente del avión de la aerolínea española Spanair en el aeropuerto madrileño de Barajas, dijo este jueves que volvió a nacer y agradeció a Dios por estar viva.
El accidente del MD-82 que se produjo el miércoles durante su despegue causó la muerte a 153 personas, en el peor siniestro de la aviación española desde 1983.
"Esto es una oportunidad que me está dando Dios, he vuelto a nacer y tengo que hacer muchas cosas grandes todavía en mi vida", dijo a Caracol Radio la médica de 42 años, quien se recupera de una intervención quirúrgica en su pierna izquierda en un hospital de Madrid.
Palomino, quien se define como una mujer profundamente creyente, aseguró que de alguna manera Dios le retribuyó lo que hace a diario salvando vidas y recordó que colaboró con las víctimas del atentado del 11 de marzo del 2004 en la estación ferroviaria de Atocha, en la capital española.
La colombiana viajaba en la aeronave siniestrada hacia la isla de Gran Canaria para celebrar su cumpleaños junto con su esposo, quien también sobrevivió, y su cuñada, quien falleció.
Palomino, hija de una periodista colombiana que se asiló en España desde hace más de 20 años por seguridad, recordó que el piloto advirtió una falla que lo llevó a abortar un primer intento de despegue.
Luego, la nave fue sometida a una revisión que no obligó a los pasajeros a abandonar el avión, que se desplomó cuando apenas había despegado para luego incendiarse a un lado de la pista.
La médica relató que el avión se movió de un lado a otro en forma irregular a los pocos segundos de haber decolado.
"No nos mandaron en otro avión como creíamos. Despegó y sentí cómo se ladeó hacia un lado y después hacia el otro (...) después vino la explosión, vi fuego y sentí mucho calor. Recuerdo que había una niña que me pedía ayuda, yo no podía moverme, para mí fue mucha impotencia no poderme mover porque estoy acostumbrada a mi trabajo de médico", narró.
"Yo salí disparada con el asiento. A mi alrededor veía muchos escombros, veía humo, veía un incendio, el calor me caía a mí, a los que estábamos en la parte del río", aseguró.
Trabajadores de emergencia informaron que la treintena de supervivientes del accidente aéreo mayormente fue rescatada de un pequeño río en las adyacencias de la pista de despegue.
Al pasar de las horas, muchos fueron muriendo por la gravedad de sus heridas, reduciéndose su número actualmente a 19.
Palomino dijo que después de que fue rescatada, cuando estaba en la ambulancia rumbo al hospital, llamó por teléfono celular a Fernanda, su hermana gemela, a quien le informó que pese al siniestro estaba viva.