La Iglesia de La Compañía de Jesús, en el centro histórico de Quito, volverá
a lucir una torre-campanario 140 años después de que la estructura original
fuera destruida por un terremoto.
La construcción de la torre-campanario es un proyecto que emprendió hace diez
años la Fundación Iglesia de La Compañía de Jesús, dijo su director, el
arquitecto Diego Santander, para quien ese recinto es el más "hermoso" de
Latinoamérica.
Para la reconstrucción de la torre, que marcó la vida de los quiteños en el
siglo XVII, se tomaron como punto de referencia grabados antiguos en los que se
encuentra representado el templo con su torre original y sus dos cúpulas, agregó
Santander.
La Compañía fue la iglesia más alta de Quito en el siglo XVII y "esa
categoría volverá", señaló el arquitecto, quien precisó que el campanario que
reconstruyen centenares de obreros ecuatorianos tendrá 45 metros de alto y se
convertirá en un mirador.
La torre, recordó Santander, sirvió de referente para ciudadanos e
investigadores, pues unos dependían de sus campanadas para determinar los
horarios, y otros, como una Misión Geodésica Francesa, la utilizaron, en 1733,
para hacer trazados en la ciudad, dentro de las labores para determinar el
paralelo cero.
El proyecto de reconstrucción de la torre, que albergará cuatro o cinco
campanas de cobre y estaño, de entre 1 metro y 40 centímetros de diámetro, fue
supervisado para que se le pudiesen otorgar los permisos municipales
correspondientes.
En 2007, la Comisión de Áreas Históricas del Distrito Metropolitano de Quito
dio el permiso para la reconstrucción de la torre, que comenzó en octubre de ese
año con una financiación inicial de 200.000 dólares que fue entregada en 2005
por la Comunidad de Madrid.
La reconstrucción de la torre-campanario incluye dos fases: una para
restaurar el "cuerpo existente", de 22,5 metros de altura, y que constituye la
base para la segunda etapa o "cuerpo nuevo", que es la torre misma.
La intervención de la torre se detuvo en febrero pasado, debido a las
críticas que hizo al proyecto el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios
(Icomos) de Ecuador, asesor de la UNESCO, sobre la técnica que se utilizaría en
la reconstrucción, aunque a mediados de año esa institución avaló el plan
técnico.
Técnica empleada
La técnica que se utilizará para la reconstrucción -cuyo coste superará los
500.000 dólares- se basa en "láminas de hormigón armado y estructuras metálicas,
que le permiten recuperar la forma original", dijo Santander.
Para la réplica de la torre se usarán "elementos auténticos, fidedignos,
históricos que hemos podido rescatar, en la que se describe exactamente cómo fue
la torre originalmente", señaló el arquitecto, tras admitir que existen varias
técnicas para la reconstrucción.
Según Santander, en otros países se aplican otras técnicas para la
restauración de obras históricas que son de fácil aplicación, pero que requieren
de alta tecnología que en Ecuador no existe y que sería difícil adaptar.
La restauración de la primera fase o "cuerpo existente", según el calendario
que lleva la Fundación, estará lista en octubre próximo.
Esta primera fase comprende la restauración de la estructura basal, en la que
existe un mural del siglo XVII, que se podrá observar desde un ascensor interno
de la torre.
Para la construcción de la segunda fase o "cuerpo nuevo", de 23 metros de
altura, aún se realizan gestiones para obtener fondos que permitan su ejecución,
dijo Santander, tras precisar que necesitan al menos 300.000 dólares (202.000
euros) adicionales para concluir la obra.
La construcción total de la torre-campanario, que también llevará un reloj
externo, se prevé que esté acabada el próximo año, añadió Santander, al asegurar
que esta obra otorgará a los quiteños "elementos para darle vida a la historia"
capitalina.