- AGO. 21, 2008 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
Tres accidentes de tránsito ocurrieron en un mismo sector de la vía La Puntilla-Samborondón la noche del pasado martes.
Un niño murió.
Tres accidentes de tránsito ocurridos en el mismo sitio pero a diferentes horas dejaron cuatro personas heridas.
Los percances sucedieron en el kilómetro 9½ de la vía La Puntilla-Samborondón, por la urbanización Estancias del Río. El primer accidente se registró ayer a las 19:45, cuando una mujer que manejaba un auto Citroen plomo se salió de la carretera y se encunetó.
Luis Martillo, guardia de seguridad que presenció el percance, sostuvo que el vehículo circulaba a exceso de velocidad, lo que fue corroborado por agentes de la Comisión de Tránsito del Guayas.
Sin embargo, otros testigos responsabilizaron a una compañía que realiza trabajos en la vía “por la falta de señalización”, afirmaron.
Dos horas y media después, Hernán Araujo también resultó herido al caer en su auto Chevrolet en la misma zanja.
Para sorpresa de los moradores del sitio, una hora después ocurrió el tercer accidente, cuando tres personas, a bordo de una Chevrolet Trail Blazer negro, de placa GMI-172, se encunetaron luego de que perdieron el control del automotor.
Los heridos fueron trasladados hasta una casa de salud en ambulancias del Cuerpo de Bomberos de Samborondón.
Un muerto en Quito
Un sonido parecido al de una explosión alertó a los moradores de las calles F y la X, en el barrio Obrero Independiente, al sur de Quito. El bus, de placa PAB-710, de la cooperativa Trans Alfa, se estrelló contra una vivienda donde funciona una verdulería y en su trayecto atropelló a los niños Juan José Vallejo Burbano, de 7 años, que resultó herido, y Daniel Burbano Aguirre, de 10 años, quien murió por el impacto.
La señora que atiende el local y otras dos mujeres que segundos antes entraron a comprar gritaron al ver que el bus se les venía encima. “El chofer se bajó a almorzar y dejó el bus atrancado con la llanta en la vereda. Se resbaló y se fue contra dos niños que estaban en una bicicleta en la entrada de la tienda”, comenta Byron Egas. El joven, al ver la escena, se acercó a ayudar al niño que estaba aprisionado entre el bus y la pared de la tienda. “Tratamos de ayudar al otro niño, pero estaba lleno de sangre”, cuenta Egas.
El padre y familiares del fallecido llegaron al lugar y rompieron los vidrios de una puerta y buscaban al chofer para hacer justicia a mano propia. El micro quedó retenido.