“Este libro es para defender a la prensa”, exclama Emilio Palacio, editor de
Opinión de EL UNIVERSO, al referirse a El Libro Blanco de las Bestias Salvajes,
de su autoría, que presenta hoy en la Fundación EL UNIVERSO, a las
19:30.
El ensayo aborda la situación de la libertad de expresión en el
gobierno de Rafael Correa, quien se ha caracterizado por descalificarla
constantemente.
Y, según Palacio, ha adoptado medidas con la intención de
acallarla para consolidar su proyecto político totalitario.
Los medios de comunicación social ya han sido criticados en gobiernos
anteriores, ¿qué hace que el de Correa sea diferente al resto?
Confrontar con los gobiernos ya es parte de la historia de los
medios. Si un presidente toma una medida económica buena o mala, nosotros
opinamos, pero es la gente la que tiene que participar en ese debate. Pero
cuando se trata de coartar las libertades básicas es otra cosa. Y este Gobierno
ha tenido una política contra los medios que no ha tenido ninguno en los últimos
30 años.
¿Cómo se ha manifestado esa política?
Nunca antes
se había aplicado el desacato en el Ecuador (que fue el argumento para enjuiciar
a diario La Hora), nunca se había insultado con nombres y apellidos, con los
peores epítetos, como “gordita horrorosa” o “bestias salvajes”. Y este libro lo
escribí para defender a la prensa ecuatoriana. No es para decir “Hagamos un mea
culpa”.
¿Por qué cree que los medios no deben hacer esa “mea
culpa”?
Los periodistas siempre tienen que autocriticarse, ver y
corregir sus errores. Ahora, yo no creo que tengamos que hacer una “mea culpa”
por la crisis del país. La culpa es de los políticos. La prensa ha dicho lo que
ha podido.
¿El proyecto de Constitución de la Asamblea consolida el intento de
Correa de controlar a los medios?
Es una Constitución
que crea un Sistema de Comunicación que dirá que es veraz, oportuna... y si no,
será sancionado. Hay normas que ya están en la actual Constitución, la
diferencia es que ahora se acude ante un juez, en la propuesta será ante este
sistema que nadie sabe cómo funcionará...
Si la Constitución se aprueba, ¿hay alguna manera de que este Sistema
no sea un aparato de control de los medios?
Correa tiene un
proyecto totalitario, pero la gente no se lo está permitiendo. Le puso el juicio
a La Hora y luego se hizo el loco; ahora anuncia que prohíbe difusión de
imágenes de violencia, y luego se retracta. No lo logra porque hay una presión
popular...
Hay quienes piensan que sus críticas al Mandatario responden a un
resentimiento personal porque este lo echó del enlace radial de mayo del
2007.
Es tan grave lo que está pasando en el país que tomarlo
como un problema personal sería bobo... Estamos ante cambiar o no el país, y yo
lo tomo como persona. Entonces soy un cretino. Yo creo que no... Hay gente que
le gusta discutir las motivaciones sicológicas de las personas, pero lo que hay
que discutir es si las críticas corresponden o no... Es como si yo me pusiera a
discutir que el Presidente hace o no tal cosa porque algo le pasó de chiquito...
Eso sería una estupidez. Yo no voy a usar argumentos de su historia personal
para juzgarlo...
¿Y usted ve algo bueno en el gobierno de Correa?
Los gobiernos no son sumas de puntos que uno diga este me gusta,
este no... Uno no dice 35 me gustaron y 5 no, por lo tanto el gobierno es bueno.
Se juzga la totalidad y esa es nefasta para el país. Si me pregunta si hay cosas
positivas, le diré que sí, las he escrito, como la negociación de Porta o de los
contratos petroleros... Pero eso no es lo que estamos discutiendo, sino el
carácter del sistema. Yo podría decir que Pinochet y Hitler, entonces, hicieron
cosas buenas.