No recupera la normalidad el centro de estudios donde el sábado estuvo el presidente Rafael Correa, y luego policías y militares reprimieron a estudiantes que rechazaron su presencia.
A las 17:10 de ayer, las puertas de la Universidad Católica fueron cerradas. El rector de la entidad, Michel Doumet, dispuso la suspensión de las clases hasta mañana para evitar posibles enfrentamientos.
Decenas de estudiantes que se disponían a recibir clases vespertinas abandonaron el centro de estudios, mientras que otros que acudieron a esa hora fueron impedidos de entrar y se apostaron en los exteriores.
Elementos de la Policía Nacional arribaron al lugar, pero pasadas las 18:00 se retiraron luego de que Doumet efectuó esta petición: “Yo respondo por los estudiantes, no quiero más problemas”, indicó Doumet a los gendarmes sin precisar detalles de las causas de la suspensión de las actividades.
Versiones de los alumnos refieren que el rectorado asumió la medida ante la posibilidad de que un grupo de estudiantes de la Universidad de Guayaquil, que apoyan el proyecto de Constitución, lleguen a la Católica para respaldar al presidente de la Federación de Estudiantes, Eduardo Sánchez.
“Nos anunciaron por megáfonos que las clases estaban suspendidas, me parece bien la medida para evitar más enfrentamientos”, dijo Eduardo Monar, estudiante.
Mientras, Irene Reyes manifestó que “el Presidente fue el que inició la confrontación. No me parece que el Presidente, con el rango que tiene, venga a incitar a los estudiantes”.
Por la tarde, un grupo de estudiantes de diferentes facultades estuvieron recogiendo firmas para solicitar la destitución de Eduardo Sánchez.
Cerca de las 19:00, el decano de la Facultad de Jurisprudencia, Iván Castro, señaló que la resolución adoptada por el rectorado estaba enfocada a propiciar un clima de absoluta tranquilidad en la entidad, luego de lo sucedido el sábado pasado tras la cadena del Presidente de la República.
En horas de la mañana, un grupo de estudiantes tenía previsto realizar una marcha en respaldo a Sánchez.
Pese a que cancelaron su actividad sin indicar las razones, se los vio haciendo carteles con consignas de apoyo y pidiendo la unidad de los estudiantes de la universidad.
En tanto, Sánchez acudió a las 11:00 a la Gobernación para hablar con su titular, Leonardo Vicuña. No fue atendido porque estaba en una reunión, según voceros de la entidad.