Nacionalización.
Venezuela asumió ayer las operaciones de la cementera mexicana Cemex, una demostración de fuerza del presidente Hugo Chávez en su determinación por convertir al mayor exportador de crudo de Sudamérica en un Estado socialista, que controle sectores estratégicos.
“Tomando el Estado las cementeras, nosotros, como revolucionarios, como patriotas, sabemos que se va a hacer justicia con los trabajadores y ex trabajadores. Ahorita vamos a conseguir lo que siempre nos fue negado”, dijo Agustín Márquez, ex trabajador de Cemex, con una camiseta en la que se leía “Ahora el cemento es de todos”.
El Gobierno pagó a la francesa Lafarge $ 267 millones por el 89% del capital, y a la suiza Holcim $ 552 millones, por el 80% de sus filiales en Venezuela.
El Gobierno así controla una producción de 8,3 millones de toneladas anuales de cemento, casi el 90% de la capacidad instalada en el país.
La falta de un acuerdo amistoso con Cemex provocó que el Gobierno decida expropiarla, lo que hizo que el embajador de México en Venezuela, Mario Chacón, denunciara “un trato discriminatorio”.
Chávez quiere que las cementeras, junto con la acería Sidor, en proceso de nacionalización, le ayuden a paliar el fuerte déficit de viviendas por el que recibe fuertes críticas.
Medios argentinos afirman que el Gobierno venezolano pagará unos $ 1.650 millones por el 50% de la empresa.
MÁS DATOS: Otras estatizaciones
Teléfonos y eléctricas
En febrero del 2007 el Estado compró a empresas de EE.UU. la mayoría de la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (Cantv), de la Electricidad de Caracas (EDC) y de Eléctrica Séneca.
Petróleo
En mayo del 2007 comienza la nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco.
Banca
En julio del 2008, Hugo Chávez anuncia su intención de comprar el Banco de Venezuela, que pertenece al español Grupo Santander.