El arsénico, un veneno y cancerígeno comúnmente hallado en aguas subterráneas, está fuertemente vinculado con la aparición de diabetes en adultos, dijeron martes investigadores estadounidenses.
La Dra. Navas-Acien y colegas de la Johns Hopkins University de Baltimore encontraron una asociación "relativamente fuerte" entre niveles comúnmente hallados de arsénico en orina y la diabetes de tipo 2, en un estudio sobre adultos estadounidenses.
"Pareciera que no puede haber un nivel seguro de arsénico", dijo Navas-Acien en una entrevista telefónica.
"A nivel mundial, es un gran problema", dijo. "A medida que el agua se convierte en un recurso escaso, necesitamos fuentes adicionales", apuntó.
El arsénico eleva el riesgo de sufrir cáncer de vejiga, pulmón, riñón, piel y, posiblemente, de próstata, dijo Navas-Acien.
El 20 por ciento de los casi 800 participantes del estudio que tenían más arsénico en sus cuerpos, un nivel tolerable de 16,5 microgramos por litro de orina, tuvieron 3,6 veces más de riesgo de desarrollar diabetes tardía que aquel 20 por ciento con la menor cantidad de arsénico, 3 microgramos por litro.
Los niveles de arsénico fueron un 26 por ciento más altos en personas con diabetes de desarrollo tardío o tipo 2 que aquellos sin la enfermedad, descubrió el estudio.
El Gobierno estadounidense fija un límite para el consumo de agua de 10 microgramos de arsénico por litro, un nivel que exceden unos 13 millones de estadounidenses que viven mayormente en áreas rurales donde dependen de pozos para extraer agua subterránea, escribieron los investigadores en la revista de la American Medical Association.
Navas-Acien dijo que el arsénico podía tener un rol significativo en la incidencia de la diabetes, pero es difícil saber en qué medida.
El arsénico puede acumularse en el cuerpo y arruinar la capacidad de usar insulina y realizar la vital tarea de convertir la azúcar en sangre en energía.