Las Malvinas
“Estamos apretados”, dijo Tania León, quien vive en la casa de un vecino luego de que su vivienda cayera al estero Salado. Ella, su esposo y sus tres hijos son una de las trece familias que el pasado viernes perdieron su hogar en la coop. Esmeraldas Chiquito, de Las Malvinas.
La inconsistencia del terreno hizo que las pequeñas casas de caña y madera no aguantaran y se derrumbaran por partes. Esto hizo que los moradores tuvieran tiempo para escapar.
Los afectados (unas 60 personas) fueron acogidos por tres familias vecinas, cuyas casas (las más grandes del sector) están en suelo compacto.
León reconoce que viven con incomodidad, pero al igual que el resto de damnificados afirma que no tiene a dónde ir. “Perdimos todo, ropa, libros y los pocos electrodomésticos que teníamos”, comentó.
La Cruz Roja y la Defensa Civil son las únicas instituciones que han dado ayuda material a estas familias, entregándoles víveres y vituallas. Los afectados pidieron al alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, que los ayude a levantar nuevamente sus casas pese a que esos predios no están legalizados.
Ayer, coordinadores del Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) realizaron una evaluación de los daños y la manera en que viven los damnificados.
Esto, con el objetivo de trasladarlos a un albergue.
Esta intención fue rechazada por los afectados, quienes se niegan a dejar el sector por temor a que otras personas invadan esos espacios. “Vivimos aquí desde hace cinco años, si nos vamos vendrán otros y se instalarán donde estaban nuestras casas”, dijo Luis Allauca.
Joffre Pástor, coordinador del MIES, lamentó la posición de los damnificados, a quienes les explicó que si levantan sus casas en el sitio corren el riesgo de sufrir la misma suerte.
Los afectados serán incluidos en un programa del Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (Miduvi) para ubicarlos en otros sectores, pero dentro de unos seis meses.
MÁS FAMILIAS EN RIESGO
Luis Matamoros, jefe de Operaciones de la Defensa Civil, dijo que decenas de familias que viven al pie del estero también corren el riesgo de que sus casas se caigan.
Indicó que hace dos semanas el sector afectado registró deslizamientos de tierra, pero el problema fue solucionado de manera temporal por los mismos moradores con la colocación de cascajo.