Las selecciones femeninas de fútbol de Brasil y Estados Unidos disputarán el jueves el oro olímpico de Beijing en una final impregnada de un intenso aroma a revancha donde las norteamericanas buscarán revalidar sus dos títulos y las sudamericanas buscar su primer título.
El partido final que se jugará en el Estadio de los Trabajadores de Beijing representará para las brasileñas la posibilidad de sacarse la espina que les dejó la derrota en Atenas 2004 que les privó una vez más de colgarse la única presea que les falta en su rico historial.
Habrá un estilo con cierta tendencia a defender, el de Estados Unidos, y uno de ataque representado por Brasil, y el equipo que norteamericano que ha ganado todo, el norteamericanmo, y otro que tiene hambre de título, el sudamericano.
Estados Unidos ha ganado dos oros olímpicos, en 1996 y 2004, y dos títulos mundiales, en 1991 y 1999, aunque Brasil ya se tomó su pequeña revancha de los Juegos de Atenas al derrotar a las norteamericanas en la última final de los Juegos Panamericanos por 5-0.
Brasil viene de una campaña en la que empató 0-0 con Alemania, levantó vuelo 2-1 ante Corea del Norte, consolidó su equipo frente a Nigeria (3-1), llegó a semifinales a Costa de Noruega (2-1) e inscribió su nombre para discutir el oro al golear 4-1 a Alemania.
En la revancha del episodio de Atenas, las brasileñas contarán con un equipo más maduro y experimentado y la invariable calidad de dos de sus más grandes jugadoras, la reina del ataque, Marta, y su delfín Cristiane, quienes hacen una dupla imparable.
"En Atenas éramos un buen equipo y llegamos muy bien preparadas, pero muchas de nuestras chicas disputaban allí su primer campeonato de importancia. En esta ocasión, todas tenemos experiencia en grandes partidos y sabemos qué hay que hacer para ganarlos", dijo Marta.
Luego de una maratónica faena de cinco partidos en menos de dos semanas en los que se mantiene invicto, Brasil tiene "equipo suficiente para ganar el oro", según Marta.
Además de la jugadora del Umea IK sueco, está Cristiane la delantera que en este certamen anotó cinco dianas, a razón de un gol por partido, uno de ellos ante Alemania que muchos consideran ya como el mejor del torneo.
El técnico brasileño Jorge Barcellos aparentemente dispone de una plantilla muy equilibrada ansiosa de calzarse el cetro del torneo femenino de fútbol.
Sin embargo, las brasileñas deberán salvar quizás el escollo más duro del campeonato: la batalladora y experimentada selección de Estados Unidos, bicampeona y decidida a revalidar sus títulos.
La centrocampista norteamericana, Heather O'Reilly dijo que ante Brasil su equipo "planteará nuestro patrón de juego y trataremos a dar lo mejor de nosotras".
"Creo que todo apunta a pensar que será una verdadera batalla", dijo.
Frente a Brasil "jugamos en muchas ocasiones y nos conocemos unas a otras", dijo O'Reilly quien cree además que la finalísima "será un partido difícil".
La defensa norteamericana Lori Chalupny dijo de su parte que "nos enfrentamos a Brasil recientemente, jugamos dos veces en Estados Unidos y una vez en la Copa del Mundo (de China 2007) recientemente".
Chalupny consideró que el partido del viernes será "un juego realmente muy complicado" porque los dos equipos y especialmente el suyo quieren la medalla de oro.
Las bicampeonas y las eternas aspirantes al cetro estarán frente a frente el jueves desde las 08:00 (de Ecuador) en el Estadio de los Trabajadores de Beijing, que tiene aforo para 60.000 personas.