Los restos fueron recuperados en el fondo del embalse de La Esperanza, en la parroquia Quiroga.
En este cantón hay consternación tras el accidente ocurrido el pasado domingo en el que fallecieron una mujer y su tierno hijo de tres meses, quienes quedaron atrapados en la camioneta en que viajaban, que rodó de una colina y se sumergió en la represa La Esperanza.
Las víctimas fueron identificadas como Alexis Zambrano Vergara (32) y su hijo John Jairo, quienes viajaban desde el sitio La Tablada de El Tigre con dirección a Calceta para visitar a unos familiares en una camioneta que realizaba fletes.
Al llegar a Puerto Tigre, el chofer del automotor, Miguel Macías Cuzme, estacionó su carro en una pendiente para esperar la llegada de la gabarra para pasar al otro lado de la orilla y continuar su recorrido.
Según testigos, los ocupantes del carro, aproximadamente unas diez personas, se bajaron, excepto Zambrano, quien se quedó sentada en la cabina con su tierno niño.
Los presentes agregaron que el conductor dejó estacionado el carro con el motor prendido y activado el freno de mano; no obstante, el coche –por causas que están por determinarse– se deslizó por la pendiente en un trayecto de unos 20 metros hasta caer en aguas del embalse.
Ese percance fue observado por un grupo de personas que en ese momento cruzaba en canoa por la zona, quienes iniciaron las labores de rescate.
Posteriormente acudieron al lugar buzos y rescatistas de los bomberos, Defensa Civil y Policía Nacional, quienes luego de una intensa labor recuperaron los cuerpos de la mujer y el niño, cerca de las 18:00. El dolor embargó en ese momento al esposo y padre de las víctimas, Wilter Almeida, quien corrió para abrazar los cuerpos, pero fue impedido por los policías que lo tranquilizaron.
Los buzos indicaron que el vehículo se encontraba al menos a diez metros de profundidad y los cuerpos permanecían en la cabina.
Luego, el carro fue retirado del fondo de la represa tirado por una retroexcavadora.
Zambrano estuvo de visita en la comunidad de El Tigre en casa de sus padres, Ramón y Elvia, hasta las 14:00 del domingo en que emprendió el viaje de retorno a su casa en la cabecera cantonal de Calceta.
Los restos fueron velados la noche del domingo en casa de los padres de la víctima y ayer en su casa de Calceta. La mujer deja en la orfandad a otros tres menores.