En el proyecto de Constitución se pone a la Pacha Mama en el nivel de divinidad.
La fuente principal para conocer la cultura ancestral, en especial la religión, son los escritos de los primeros misioneros; quienes debían aprender las culturas de los pueblos. Algunos de ellos dejaron por escrito los datos objetivos que quedan. Otros datos son aproximaciones o invenciones ideológicas. Según los escritos de los primeros misioneros, el Inti y la Pacha Mama no eran considerados como dioses, sino como los seres más importantes en la vida personal y social. Nuestros antepasados, ni siquiera dormidos, aceptarían la orden de alzar la mano para colocar a la Pacha Mama junto a Dios en el proyecto de Constitución.
¿Qué filosofía inspiró a algunos asambleístas?
Señalo dos vertientes filosóficas que nos ayudan a descubrir la ideología que subyace en el proyecto y a vislumbrar las consecuencias: la vertiente ecológica y la panteísta.
La ecología no niega la creación, afirma que las realidades que integran la naturaleza, una de ellas la humanidad, dependen mutuamente las unas de las otras. En la comunidad de los seres creados, las personas humanas comparten la tierra con los otros seres. San Pablo, al no separar a los seres humanos de otros seres y al afirmar que unos y otros han sido redimidos por Cristo, confirma esta ecología (Col. 1,20).
El sometimiento de la creación al hombre, señalado en el Génesis (1,28-30), fue entendido en la Edad Media como un gobierno respetuoso de demás criaturas; pues la persona humana es superior, pero también solidaria con las demás criaturas. Los otros seres tienen valor en sí mismos y no solo en cuanto son útiles a la humanidad. El Cántico de las criaturas, de San Francisco de Asís (1181- 1226), es la más bella interpretación ecológica del relato religioso y metafórico de la creación. Posteriormente, en la era del Renacimiento, este relato fue entendido como capacidad y derecho ilimitado del hombre de transformar la naturaleza en su beneficio. ¡No toda novedad es adelanto!
Ha sido necesario tocar el fondo del egoísmo y orgullo de ese hombre que está imponiendo la llamada civilización de consumo, para redescubrir que el universo es un tejido de interdependencias y que ser señor no significa ser explotador, sino ser servidor respetuoso de la interdependencia de las criaturas.
La ecología no es nueva; es un regreso positivo a la actitud medieval occidental.
El Domingo de Ramos adherentes a una corriente extrema de la ecología pretenden se prohíba desgajar racimos de palma, que se renuevan fácilmente.
Los que se encuentran en esta corriente: no aceptan la superioridad del hombre en relación con los otros seres, niegan el principio de la creación, afirman que el mundo es eterno, que Dios –si existe– está en el mismo nivel de los otros seres.
Afirmando la identidad entre Dios y los hombres, rechazan un referente, para establecer distinción entre lo bueno y lo malo. Según ellos, no hay lo bueno, ni lo malo.