El velocista ecuatoriano Franklin Nazareno se despidió este lunes de los Juegos Olímpicos de Beijing "con un sabor agrio" tras caer en la ronda clasificatoria de los 200 m planos con un tiempo de 21.96.
"Me quedó con un sabor agrio en mi corazón y en mi mente porque yo venía para muchas más cosas, entrené y trabajé para muchas más cosas", afirmó Nazareno, de 21 años, cuartofinalista en los Mundiales de Osaka de 2007.
"Prácticamente, mi actuación en las olimpiadas han sido mis dos carreras más lentas de todo el año", añadió el velocista, que ya había caído también en las rondas clasificatorias de los 100 m planos el pasado viernes con un tiempo de 10.60/100.
A pesar de ello, "me siento más tranquilo porque salí a darlo todo, a entregarme y todo fue por la competencia. No fue un error mío", afirmó, después que en los 100m hubiera atribuido su mala actuación a una pobre salida.
"Ahora hay que seguir trabajando y ponerle más empeño para lo que viene por delante", añadió Nazareno, precisando que "habrá que pensar y analizar los factores que pasaron para que ocurriera esto para saber que se puede hacer en el futuro", dijo.
No obstante, el velocista afirma que se ha vivido "una experiencia grata por competir con atletas de nivel" en sus primeras olimpiadas, aunque no haya podido pasar de las rondas clasificatorias.
"Si no basta con lo que hacemos vamos a tener que trabajar más", sentenció.