Acepto la bendición de la sabiduría divina como mi verdad y mi camino en todo.
Guía
Puede que haya tropezado en la oscuridad porque no prendí la luz. También puede que haya tenido momentos de confusión, duda o indecisión hasta que confié en la luz de Dios para que me mostrara el camino.
La luz de Dios es la luz de la sabiduría que resplandece en mí. En comunión silenciosa con Dios, permito que esta luz brille todavía más. A medida que esto sucede, la sabiduría divina aclara mis pensamientos para que yo pueda tener una perspectiva llena de fe del presente y el futuro.
El resplandor divino en mi interior me llena de seguridad. Acepto las bendiciones de sabiduría divina como mi verdad y mi camino en todas las circunstancias, y sigo con confianza el camino correcto.
–Salmo 25:5
“Encamíname en tu verdad y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación; en ti he esperado todo el día”.