Lunes 18 de agosto del 2008 Vida

Una cultura que resurge

EFE | QUITO

Yumbo, un pueblo precolombino

Los yumbos  tenían la idea de que los círculos representaban la perfección y las espirales la eternidad, que son condiciones divinas.

El pueblo Yumbo, cultura precolombina que habitó en el noroeste de Quito, ha vuelto a resurgir luego de 350 años, con la ayuda de científicos y autoridades dispuestas a desenterrar sus misterios escondidos.

 El arqueólogo Holguer Jara, de Ecuador,  apasionado por esa cultura, lleva ya 30 años excavando varias zonas noroccidentales de la capital para  desenterrar el fascinante acervo de este pueblo de comerciantes, sabios, astrólogos y dioses.

Jara ha instalado su puesto de mando en Tulipe, una población de campesinos situada a 70 kilómetros al noroeste de Quito, donde dirige un museo natural para estudiar las costumbres del pueblo Yumbo.

 Antes de construir el museo, encontró en ese sitio seis piscinas, dos rectangulares, dos semicirculares, una zoomorfa y una cuadrada. Las rectangulares y semicirculares están alineadas entre sí, de tal forma que, con algo de abstracción, sus bordes y vértices se entrelazan en figuras geométricas perfectas, que superpuestas crean una cruz cuadrada, común en varios pueblos de Sudamérica.

En uno de los bordes de estas piscinas, cuyas paredes son de piedra, se sitúa una escalinata y en frente los conductos por los que recogían las aguas. El agua tampoco recorría directamente, sino por angostos canales con esquinas de 90 grados para que el líquido girara hacia la dirección de las piscinas.

Junto a las rectangulares, hay otra piscina poligonal, que Jara interpreta como un felino agazapado, y que recibía el agua directamente desde otra alberca cuadrada, la única que puede llenarse del líquido.

Jara no se explica qué importancia pudo tener esa formación para los yumbos y por qué se juntaron en ese sitio seis piscinas. Lo que sí tiene explicación para el arqueólogo es otra piscina construida a unos 700 metros de distancia, una circunferencia perfecta, a cuyo centro se puede llegar por un pasadizo elevado.

El científico está seguro de que esa piscina redonda es realmente un gran espejo instalado en un centro astrológico destinado al conocimiento del cielo, las estrellas y de lo divino. Esa piscina está delineada con cinco círculos de piedras, que representan la cosmovisión de la cultura aborigen, pues Jara supone que la circunferencia era para ellos la perfección.

El pueblo de los yumbos desapareció a mediados del siglo XVII debido a erupciones de volcanes vecinos, como el Pichincha y el Pululahua.

Los que sobrevivieron a esas catástrofes tuvieron que remontar la cordillera y dirigirse a tierras seguras en la Amazonía, donde todavía existen asentamientos humanos de la cultura de los Yumbos, quienes solamente recuerdan que provienen “del otro lado de las montañas”.

TRABAJO
El estudio de la cultura Yumbo, olvidada por la historiografía tradicional, ha abierto a Holguer Jara un universo para la investigación de las raíces e identidad de los pueblos antiguos de la zona.


 


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