- AGO. 18, 2008 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
Rubén, de 34 años, trabaja desde hace nueve meses como guardia de seguridad en un local de comidas del norte. Señala que para conseguir el empleo solo presentó sus documentos de identidad, su récord policial y el certificado de la conscripción militar.
“Fue fácil entrar porque ni siquiera me pidieron un título de estudios”, manifiesta López, quien admite no estar preparado para reaccionar ante un caso de emergencia.
Esta situación es la que se intenta cambiar con el reglamento de la Ley de Seguridad Privada, la cual estipula que para ser custodio se debe recibir primero 120 horas de capacitación práctica y teórica. La intención, según la Policía, es profesionalizar a los guardias.
No obstante, para Galo Estrella, presidente de Anesi (Asociación Nacional de Empresas de Seguridad e Investigación), alcanzar este objetivo tardaría “unos 5 o 15 años”.
“Este es un proyecto a largo plazo, empezando porque hay solo uno o dos centros de capacitación en seguridad, y para formar a 80.000 guardias, que son los que hay actualmente, necesitamos al menos 100 escuelas”, sostiene.
Estrella señala que una alternativa para acelerar este proceso es que dentro de la conscripción militar los jóvenes reciban el curso de seguridad de 120 horas.
Acota que hace 10 años ya propuso este proyecto a las Fuerzas Armadas, pero nunca se concretó el acuerdo.
Otra opción, indica, es que la preparación esté a manos de las unidades élite de la Policía, como el Grupo de Intervención y Rescate (GIR) o el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) en sus propios cuarteles.