- AGO. 17, 2008 - Foto - Editorial - EL UNIVERSO
Lo que los ciudadanos observan, en cambio, es que en las dos últimas semanas se han incrementado los secuestros y las violaciones en colegios públicos. Pero en lugar de anunciar un plan para enfrentar esa amenaza, el Ministro está empeñado en obstaculizar la actividad de las empresas de seguridad privadas, que bien o mal contribuyen a controlar los índices delictivos.
Hay una constante en todo esto, si se observa bien: un Estado que, con apoyo extranjero, extiende cada vez más su control monopolístico sobre el uso de las armas, la vigilancia y el espionaje.