Sábado 16 de agosto del 2008 El País

Ayuda social no llega a los niños que limpian pescado

Portoviejo

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CRUCITA. Como este menor, otros se dedican a eviscerar pescados en las costas manabitas para ayudar a sus familias.

Según el PMT, alrededor de 25.000 menores de edad trabajan en la provincia de Manabí.

Mauricio S., de 9 años, cambió el balón de fútbol por un cuchillo. Y no es que se integró a una banda juvenil o algo parecido. Con esta arma blanca se apresta, de lunes a sábado y en el horario que pueda, a eviscerar las sardinas y pinchaguas que lleguan hasta las costas del sitio Las Gilces, población perteneciente a la parroquia Crucita, del cantón Portoviejo.

Desde hace tres años este niño comenzó a dominar el cuchillo, con el que diestramente y casi con un son musical llega a limpiar miles de peces que son consumidos en platos típicos como el cebiche y cuyos restos son utilizados para elaborar harina de pescado.

“Al día trabajo hasta 8 horas y lleno con mi hermano hasta 10 tachos”, declaró Mauricio. Por cada tacho los hermanos  reciben un dólar.

Cerca del espacio que Mauricio emplea para trabajar está Carmen Calderón, de 18 años, quien ha dedicado 12 de ellos a limpiar peces pequeños; junto a su estante se encuentra su hija de 3 años, jugando con dos muñecos viejos.

Y como estos ejemplos, son cerca de 20 los casos de menores de 18 años de edad que laboran incluso en lapsos no aptos para ellos, como en horas de la madrugada.

Pero no solo estos son considerados trabajos de alta peligrosidad para niños, jóvenes y adolescentes en la provincia.

Celeste Briones, encargada del área de trabajo de niños y adolescentes de la Inspectoría de Trabajo de Manabí, inició este año un programa con el que pretende erradicar el trabajo infantil en los basurales y en ladrilleras.
Mediante este se busca brindar a los niños orientación familiar y becas.

Solo en Portoviejo, 24 de Mayo y Chone laboran 250 niños en los basurales.

Briones empezará esta tarea con las familias de los niños que trabajan en las ladrilleras instaladas en el cantón Chone.

No obstante, dijo que “en algunos casos es complejo porque los padres obligan a sus hijos a trabajar, y que les digamos que ellos ya no deben laborar puede originar más de un conflicto, mas nuestra misión es esa”.

Richard Moreira, representante del Programa del Muchacho Trabajador (PMT), manifestó que en Manabí laboran cerca de 25 mil menores, de los cuales el 35% recibe asistencia técnica o económica para solventar problemas como reinserción laboral.

En el 2007, el PMT destinó 215 becas para menores que laboran; en el 2008 fueron 205, pero también se apoyó con 10 becas a jóvenes que este año ingresaron a universidades.

El Programa del Muchacho Trabajador  en el 2009 buscará erradicar los trabajos de alta peligrosidad en Portoviejo.

El País

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