El presidente de Ecuador, Rafael Correa, aseguró hoy que el llamado proyecto "Libertador", emprendido por el régimen a través de la Policía, servirá para combatir el narcotráfico y el secuestro, mas no para espiar a los ciudadanos.
Esta semana, otras autoridades gubernamentales descartaron la posibilidad de que el proyecto "Libertador" sea un sistema de espionaje y lo definieron como un elemento de investigación y no de persecución.
Correa subrayó hoy en su programa sabatino de radio que ese proyecto, que tiene apoyo logístico de Estados Unidos, comenzó en el Gobierno anterior y de él sólo tuvo conocimiento en marzo pasado.
"Ese proyecto se firmó antes de nuestro Gobierno (...). Esos equipos servirán para seguridad ciudadana, para combatir el delito y no para espiar a los ciudadanos como se hizo con gobiernos como el de Lucio Gutiérrez", indicó el gobernante en referencia a la administración que se extendió de enero de 2003 a abril de 2005.
Rechazó las versiones de que el citado plan de intercepción telefónica serviría como mecanismo de espionaje a los opositores del régimen e incluso a los ciudadanos que no comparten las opiniones y decisiones de las autoridades.
"No hay que buscarle cinco patas al gato (...) se han dado absolutamente todos los pasos legales", enfatizó Correa al tiempo de explicar que precisamente para evitar malas interpretaciones es que el proyecto aún no está en ejecución pese a que todo está listo desde abril último.
La demora obedece a que la Policía ha solicitado que se nombre fiscales y otros delegados judiciales para que hagan un seguimiento a la ejecución y aplicación del plan.
"Todo estará encuadrado en la legalidad y todo será transparente", afirmó el Jefe del Estado.
El ministro de Gobierno, Fernando Bustamante, dijo ayer que con el proyecto se pretende dotar a la Policía Judicial y a los fiscales, de herramientas electrónicas de investigación criminal.
Ello implica -señaló- la posibilidad de monitoreo de llamadas, correos electrónicos y todo lo que esté inmerso dentro del espectro electromagnético de comunicaciones.
Tras apuntar que la investigación criminal es legal pero el espionaje ilegal, Bustamante señaló que se optará por lo primero en procura de beneficiar a la administración de justicia.
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Gustavo Jalkh, coincidió con Bustamante y recalcó ayer que el proyecto "Libertador" permitirá modernizar el sistema de comunicaciones que en la Policía se ha vuelto obsoleto y de ello, a su criterio, se han aprovechado los delincuentes.