Crece tensión.
El ingreso a Georgia de un convoy de 130 tanques y camiones militares rusos más la denuncia de ese país de que Rusia no respeta el alto el fuego acordado, aumentaron las tensiones con los Estados Unidos.
Además, otro escenario de tensión surgió entre Rusia y Ucrania por los movimientos de la flota del Mar Negro de este último, con base en el puerto ucraniano de Sevastopol.
En tanto, el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, indicó que no es necesario enviar soldados de su país a la guerra entre Rusia y Georgia, pero que las relaciones entre Washington y Moscú “podrían ser afectadas por años” si los rusos no salen de suelo vecino.
Una periodista de la Televisión Pública Georgiana, resultó herida ayer cuando reportaba en directo desde Gori, que se encuentra rodeada por tropas rusas. Los disparos se oyeron después de afirmar que la situación se estabilizaba, y en eso una bala le alcanzó en el brazo con el micrófono y cayó al suelo.
Mientras, el alto balance de 1.600 muertos en los ataques de las fuerzas armadas georgianas en la región separatista de Osetia del Sur, del 7 al 8 de agosto, seguía siendo ayer imposible de verificar, mientras circulaban cifras contradictorias.
Rusia justificó la entrada de sus tropas en Osetia del Sur, principalmente por esta cifra, y acusó a Georgia de genocidio en esa población de 70.000 habitantes. También se dijo que hubo 2.000 muertos.
Ayer, Polonia y EE.UU. alcanzaron un acuerdo sobre la instalación en suelo polaco de partes del escudo antimisiles estadounidense, lo que aumentará las tensiones ya exacerbadas entre Rusia y Occidente.