Los cinco prefectos opositores y autonomistas de Bolivia convocaron este jueves una huelga general para el próximo martes por la "posición cerrada" del Gobierno de Evo Morales ante sus demandas.
Pocas horas después de reunirse con el presidente Morales en La Paz, los prefectos (gobernadores) de Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando y Chuquisaca, agrupados en el seno del Consejo Nacional Democrático (Conalde), convocaron un "paro cívico" para el próximo 19 de agosto, según un comunicado que emitieron hoy.
Los gobernadores consideran que en la mesa de diálogo convocada por el presidente se encontraron "con una secante posición cerrada del Gobierno que no quiere escuchar".
A la mesa de diálogo convocada por Morales acudieron la prefecta opositora de Chuquisaca, que no se sometió al referendo revocatorio del pasado domingo porque fue elegida en junio, y los seis ratificados en la consulta, dos de ellos oficialistas y cuatro opositores del Conalde.
En el encuentro, Morales propuso negociar tres puntos: "un pacto constitucional autonómico" para legalizar los procesos de autogobierno en marcha, un "pacto fiscal" y un "pacto institucional" para que el Congreso apruebe las designaciones pendientes en el Poder Judicial.
Sin embargo, los prefectos opositores condicionan estos pactos a la devolución a sus regiones del 30 por ciento del Impuesto Directo de Hidrocarburos (IDH), que el Gobierno decidió destinar desde principios de este año al pago de un bono mensual de poco más de 20 dólares a los mayores de 60 años.
"Nosotros cumplimos con nuestra responsabilidad de gobernantes buscando dialogar pese a todos los antecedentes de las conductas autoritarias y mezquinas del Gobierno centralista", señala el comunicado del Conalde.
El documento dice que la actitud del Ejecutivo "crea una responsabilidad directa al Gobierno nacional de lo que pueda suceder de aquí en adelante".
También advierte a "las autoridades nacionales que su presencia" en los departamentos gobernados por opositores "no es considerada grata ni bienvenida".
No obstante, los prefectos ratifican en el documento su "voluntad para alcanzar un gran acuerdo nacional que reconcilie a los bolivianos para vivir y trabajar en paz y en democracia".
Sin embargo, señalan que "la obligación de resolver la crisis nacional es del Gobierno", mientras "la sociedad civil" lo que debe hacer es "plantear las necesidades y demandas" del pueblo.
El Conalde, además del paro del próximo martes, resolvió levantar los piquetes de huelga de hambre que tenían instalados para exigir la devolución del IDH a las regiones.
Por su parte, el presidente Morales, tras su reunión con los prefectos, acusó a los de oposición, de quienes dijo que "sólo quieren plata y no quieren tocar la cuestión política".