Los tres atletas más rápidos de la historia, Tyson Gay, Asafa Powell y Usain Bolt, empezarán a dirimir este viernes la pulseada para determinar quien sería el hombre más veloz del planeta, apenas se abran las puertas del atletismo olímpico.
Félix Sánchez también saldrá ese día en eliminatorias, siempre y cuando se lo permita su pie lesionado. Y durante las restantes ocho jornadas desfilarán Liu Xiang, Dayron Robles, Paula Radcliffe, Irving Saladino, Jeremy Wariner y el ecuatoriano Jefferson Pérez, entre otros titanes de la pista y el campo.
Y cuando Yelena Isinbayeva se eleve hacia el Nido, como se le conoce al estadio olímpico, habrá un revuelo de plumas porque la rusa es afecta a ver las cosas lejos de la tierra y bien cerca del cielo.
Isinbayeva, actual campeona olímpica y mundial, acaba de aumentar a 23 su total de récords mundiales conseguidos tanto al aire libre como bajo techo en el salto con pértiga, en el que registra 5,04 metros.
Será una jornada plagada de eliminatorias y con solo dos finales: el lanzamiento de la bala para varones y los 10.000 metros para mujeres, en un imponente estadio con capacidad para 91.000 personas.
Menos de una hora después del inicio matutino de la actividad, con un par de eliminatorias, saldrán Gay, Powell y Bolt para ofrecer un desayuno abundante y de lujo entre 83 atletas que se decantarán a ocho para la final del domingo.
El estadounidense Gay, rey mundial de los 100 metros, protagonizará junto con los jamaiquinos Bolt y Powell una de las duelos que promete ser de los más emocionantes en la historia de la velocidad pura.
Resulta todo un enigma como reaccionará Gay de su lesión en la corva sufrida el mes pasado en Oregón durante las eliminatorias del equipo estadounidense. Su reaparición será nada menos que en Beijing.
Tuve un poco de pánico porque la lesión dolió mucho, recordó Gay.
Bolt asoma como favorito para coronarse en los 100 y 200 metros.
Pero en todo caso y en esta Beijing calurosa donde el viento está en huelga, quienes se acerquen a ellos tendrán que sacarse el sombrero para que no se vuele.
Bolt tiene el récord mundial con 9.72, clavados en el estadio neoyorquino de Icahn, en las propias barbas de Gay, rebajando así la marca de 9,74 que tenía Powell.
En la bala se perfila un cerrado duelo entre los estadounidenses Reese Hoffa y Adam Nelson, con el bieloruso Andrei Mikhevich, campeón mundial en París 2003.
Hoffa se anotó la mejor marca de los últimos 20 años en lanzamiento de bala en Osaka 2007, relegando a Nelson, su compañero de entrenamiento y que defendía el título.
Con los 10.000 metros se ponen en marcha las pruebas de fondo, con la etíope Tirunesh Dibaba en su mejor forma para revalidar su dominio.
Para muchos la mejor fondista del momento, Dibaba llega a Beijing dos meses después de mejorar el récord del mundo de los 5.000 metros en algo más de cinco segundos.
Su principal rival será su compatriota Meseret Defar, a quien intentará sorprender con lo que mejor sabe hacer: jugar con el cansancio de sus rivales, saludarlas y dejarlas atrás con una impresionante acelerada en la última vuelta.
En las pruebas de fondo y mediofondo se perfila una la lucha entre los gigantes del Africa, Kenia y Etiopía, para determinar cuál es la fuerza dominante.
Otros duelos para destacar durante las próximas jornadas son los del cubano Robles contra Liu y sus 1.300 millones de compatriotas chinos en los 110 metros con vallas.
Campeón olímpico y mundial, Liu ve amenazado su reinado por Robles, nuevo plusmarquista (12.87) que en la recta final hacia Beijing se mostró intratable.
En los 400 metros se presenta un duelo picante entre Jeremy Wariner y-LaShawn Merritt.
Wariner se presenta como campeón olímpico pero Merrit, con su triunfo en la etapa parisina de la Golden League, a mediados de julio, logró igualar 2-2 sus duelos con Merritt durante esta temporada.
Beijing dictará sentencia y no habrá necesidad de ir a los penales.