Morales dijo que avala la Carta Magna oficialista y los antes rechazados estatutos sobre autonomías.
Tras su importante victoria electoral del domingo, en la que obtuvo alrededor del 63% de los votos a nivel nacional –10 puntos más que cuando fue electo–, el presidente Evo Morales anunció que tenderá puentes con los prefectos opositores de las tierras bajas que también fueron ratificados en sus cargos.
“Estamos convencidos de que es importante unirnos entre bolivianos y la participación del voto del pueblo es para unir los distintos sectores... del oriente y occidente, y esta unidad se dará buscando la nueva Constitución Política del Estado boliviano con los estatutos autonómicos”, dijo la noche del domingo ante simpatizantes afuera del Palacio de Gobierno.
El presidente aludió a la “legitimidad de los prefectos opositores” en una inusual señal de acercamiento.
En general, los prefectos contrarios al oficialismo acogieron el pedido de aproximación pero, en el caso de Rubén Costas, de Santa Cruz, ratificado con el 66% de los votos, dijo que lo acoge siempre que “sea rechazada la actual visión socialista y racista” del Gobierno.
El ministro de Defensa, Walker San Miguel, dijo ayer al canal ATB que “es viable” conciliar la Constitución aprobada por la Asamblea Constituyente (y rechazada por la oposición) y los estatutos autonómicos avalados en referéndums locales.
En el lado de la oposición, los 4 prefectos de los departamentos de las tierras bajas fueron ratificados con apoyo de entre 56% y 66% de votos, por lo que analistas han coincidido en señalar que, aunque el Gobierno ha salido fortalecido, la correlación de fuerzas se mantiene relativamente igual que antes de los comicios, con el Presidente muy fuerte en la empobrecida región andina y débil en la amazónica, que es más rica.
Los temas más polémicos de una posible negociación serían los referidos a cuánto está dispuesto a ceder el oficialismo respecto a las autonomías departamentales. Las dirigencias regionales, por ejemplo, señalan que los recursos naturales como tierra, agua y gas no pertenecen exclusivamente al Estado sino también a las regiones y que estas deberán tener potestad sobre su uso. Esa posición la rechaza el oficialismo.
Otro tema complejo es el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), aprobado el 2005, que debía favorecer a las regiones, pero que el Gobierno reformó para entregar un bono a los ancianos. Finalmente, esas zonas pretenden que sus autoridades no se sometan al sistema judicial nacional sino a Asambleas departamentales.
Según el sistema de conteo rápido Ipsos Apoyo, Morales tuvo un respaldo cercano al 80% en la región andina y de 95% en sus empobrecidas zonas rurales, la votación más elevada de la historia.
Además, en las prósperas regiones amazónicas su apoyo en ningún caso fue menor al 40%, lo que se considera un éxito para el oficialismo, que subió más de 15 puntos promedio en esa zona.
Pando, uno de los cuatro departamentos amazónicos de la Media Luna, contrarios al Gobierno, votó Sí a Morales en el 51,8%. En Chuquisaca, sin embargo, situada en los valles interandinos, el Presidente obtuvo 49% de votos, 10 puntos menos que en el 2005, porque ese departamento exige la capitalidad total del país, un pedido que Morales rechaza.
‘Empatados’
“Si Evo Morales y la oposición estaban empatados 1-1, ahora han vuelto a igualar, pero con otra cantidad de goles, 3-3, por seguir la comparación. Qué uso le darán esos actores a sus victorias?”, preguntó el diario La Razón de La Paz.
Felicitan a Morales
En diversos países, como en Ecuador la Conaie, saludaron el triunfo de Morales.