Un total de 203 indígenas embera, entre ellos 100 niños, fueron desplazados de su territorio en el noroeste de Colombia, por combates que libran la fuerza pública y grupos armados ilegales en la zona, informó este martes el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
Según indicó el CICR en un comunicado de prensa, el desplazamiento de los indígenas se produjo porque están "atemorizados por los enfrentamientos armados".
Los indígenas, que habitan la región del Alto Baudó, departamento del Chocó (noroeste), debieron desplazarse hacia una zona conocida como Miácora, distante dos días y medio por vía fluvial de la ciudad de Quibdó, capital del mismo departamento, precisó el informe del organismo humanitario.
Los 203 aborígenes, 43 de ellos mujeres, se encuentran alojados en la escuela, el centro de salud y una casa comunal de Miácora, provocando un "gran impacto entre la población residente, quienes tienen una economía de subsistencia con pocas reservas alimentarias", advirtió el CICR.
Ante esta situación, el CICR entregó a los indígenas desplazados cerca de 11 toneladas de ayuda, consistente básicamente en alimentos y kits de aseo, añadió el informe, que indicó que continuará brindando la asistencia humanitaria.
La denuncia sobre este nuevo desplazamiento de aborígenes se produce apenas un día después de que la ONU alertara sobre el riesgo de desaparición que corren al menos 18 pueblos indígenas por causa del conflicto armado interno del país.
"Nos alarma saber que de acuerdo con la ONIC (Organización Nacional Indígena de Colombia), al menos 18 pueblos indígenas colombianos están en peligro de desaparición. Ello representa una alarmante progresión de la crisis por la supervivencia de estos pueblos", dijo Bruno Moro, representante en Colombia del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).