- AGO. 11, 2008 - Foto - Música - EL UNIVERSO
No solamente en el fútbol ecuatoriano hay progreso. Algo similar ocurre en la música que cada día produce nuevos talentos. Rompiendo el estereotipo del músico bohemio y autodidacta, estos nuevos valores estudian, muchos de ellos en la Berklee de Quito con distintas especialidades.
Diva Nicotina, Jazz Club Supremo de Guayaquil acoge y presenta estos nuevos valores indiscutibles como son Cayo Iturralde (bajista) y Pepe German (percusionista del big band quiteño Pies en la Tierra), así como Andrés Benavides (baterista) y Daniel Mancero, descollante tecladista de Rarefacción.
Todos estos músicos de jazz ecuatoriano se reunieron en Diva Nicotina con Ramiro Olaciregi, guitarrista argentino, y Joseph Santamaría, saxofonista estadounidense, para brindar un recital completamente de vanguardia.
Alejados de covers y aun de interpretar estándares, tocaron música compuesta por Ramiro Olaciregi comenzando con algo denominado El chungo, que tenía un sabor a Miles Davis y su funk astral con un saxo en vez de la trompeta.
Search for fear fue más lenta, más abstracta y definitivamente más indefinible. Novedoso resultó el cajón que alternaba muy acertadamente con los teclados.
Cambiando de tiempo a media canción, Andrés Benavides mostraba su imaginación tocando sobre las superficies metálicas de la batería para lograr distintos efectos.
El carácter experimental de cualquier expresión artística de vanguardia requiere ciertas cualidades del espectador para su debida apreciación. Paciencia y respeto son esenciales. La primera para esperar con atención los momentos claves en que el oído puede “ver” el rompecabezas de sonidos dispersos ya armados y respeto para eliminar la algarabía de un boliche común y mantener el silencio de un susurro.
Una creciente asonancia y lentitud en el programa disminuyó un poco el entusiasmo pero al juntarse la batería, el piano y el bajo salían chispas del aire.
Olaciregi había escrito las mejores partes para esos instrumentos quedando claro que Daniel Mancero es el gran pianista ecuatoriano que, al igual que Liga, puede brillar donde sea.