El presidente Evo Morales anunció este lunes que tras el referendo del domingo convocará a un diálogo no sólo a los prefectos opositores que reclaman autonomía para su regiones, sino a alcaldes y dirigentes sociales.
"No estoy esperando una llamada (de los prefectos), estoy esperando los datos oficiales de la Corte Nacional Electoral y a partir de ese momento tengo que convocar a prefectos y a los sectores sociales", dijo Morales en una rueda de prensa con corresponsales el lunes.
El tribunal electoral espera concluir los cómputos hasta el fin de semana.
"Les pido a los prefectos que entendamos el pedido del pueblo que quiere transformaciones en democracia", acotó.
Aseguró que garantizará autonomía no sólo para las regiones sino para el pueblo.
Pedido de Observadores de OEA
La misión de observadores de la OEA llamó al presidente Evo Morales y a los prefectos a negociar una salida concertada a la crisis boliviana tras el referendo del domingo en el cual el mandatario y sus más férreos opositores resultaron ganadores, según informes extraoficiales.
"La mesa está limpia, ahora hay que arreglar los problemas y debemos dar una sensación de arreglar el panorama", dijo Eduardo Stein, jefe de los observadores, en rueda de prensa.
Stein, ex vicepresidente de Guatemala, presidió un equipo de más de un centenar de observadores enviados por la Organización de los Estados Americanos (OEA).
El ministro de Defensa Legal del Estado, Héctor Arce, declaró este lunes que el gobierno buscará una negociación con los líderes regionales opositores aunque aclaró que aguardará los resultados oficiales que podrían conocerse en siete días.
"El presidente Morales ha recibido un fuerte respaldo y el mandato es sentarse a dialogar", dijo Arce a la radio Erbol.
Hasta ahora todos los intentos de un acuerdo entre los dos polos ha fracasado. Ni siquiera los buenos oficios de la OEA pudieron convencer a la partes a negociar. El referendo se proyectó como una salida para dirimir la disputa.
Cómputos oficiales preliminares confirmaron la victoria de Morales con el 52% de los votos cuando apenas se ha computado el 23% de las mesas.
Conteos rápidos difundidos el domingo por las principales cadenas de televisión otorgaron a Morales una votación que ronda el 63%, una de las más altas que haya obtenido un político boliviano.
El mandatario fue elegido con el 53,7% en las elecciones de 2005. También fueron ratificados los prefectos (gobernadores) de Santa Cruz, Beni, Tarija y Pando que impulsan autonomías en sus regiones en abierta rebeldía a la administración de Morales que ha tildado de ilegales esos procesos.
La lectura más común en los medios y analistas independientes el lunes era que Morales salió fortalecido del plebiscito pero que el apoyo que también lograron los prefectos autonomistas augura que la polémica seguirá muy dura entre dos proyectos distintos sobre el futuro del país.
Apoyo indígena en Ecuador
En Quito, el líder indígena y asambleísta, Pedro de la Cruz declaró a periodistas que el triunfo del compañero Evo Morales ratifica que el pueblo latinoamericano está queriendo cambios y aseguró la victoria del mandatario boliviano lo es también la de los indígenas.
De su lado, el presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie), Marlon Santi, celebró el triunfo obtenido por el presidente de Bolivia, Evo Morales, en el referendo revocatorio que se celebró ayer.
Santi dijo que el movimiento indígena de Ecuador "respalda y apoya" el triunfo de Morales en el referendo revocatorio en el que obtuvo el 52 por ciento de apoyo, según cifras preliminares.
Dijo, además, que el movimiento indígena de Ecuador estuvo pendiente del proceso electoral boliviano y reveló que una delegación viajó a Bolivia para participar como observador en el referendo.