El descubrimiento de carros bomba, explosivos bajo la pista del aeropuerto de Pereira y numeroso arsenal, así como una explosión en Bogotá que dejó diez heridos, tiene en máxima alerta a las autoridades colombianas por una eventual represalia de las FARC a golpes que han sufrido.
Ayer, presuntos guerrilleros detonaron un petardo en una distribuidora de carne en Bogotá, que causó cinco heridos.
El sábado, Luis Lozano y Caterine Valencia, profesor universitario y empleada pública a quienes las FARC secuestraron hace cinco meses, fueron rescatados por el ejército en el departamento del Cauca (sur).
En tanto, la Fiscalía anunció la captura de César Arango, supuesto médico personal de varios jefes de la guerrilla.