Ella es la encargada del segmento ‘Leyendas urbanas’ que Ecuavisa transmite los viernes en su noticiario ‘Contacto al amanecer’.
Historias que parecen irreales, sucesos misteriosos y cuentos que de tanto repetirse se han convertido en leyendas urbanas, son material de trabajo para la reportera Ximena Gilbert, de Ecuavisa.
Todos los viernes, desde hace más de dos meses, el noticiario ‘Contacto al amanecer’ presenta el segmento ‘Leyendas urbanas’, que está a cargo de Ximena.
“Al comienzo fue un reto, ya que como cristiana evangélica no creo en fantasmas”, anota. “Cuando mi jefe me dijo que tendría que investigar sobre esos temas, al principio no estaba tan convencida de que al público le iba a gustar”, dice la reportera de 27 años.
Su primer reportaje fue en el cementerio general de Guayaquil, donde recogió información para sustentar la leyenda de San Calavera, el santo de los ladrones. “Las madres o familiares de personas que están presas van a un lugar específico en el cerro y dejan notas pidiendo favores a un muerto desconocido”, explica la reportera, quien comenta que en aquella ocasión le sucedió algo extraño. Entre sus imágenes grabadas y revisadas tenía un paneo de las tumbas que nunca pudo utilizar, porque por más que intentaba incluir la toma, la máquina de edición no la visualizaba.
Dice que a partir de ese día ya no es tan escéptica. “Creo que definitivamente ocurren cosas que no se pueden negar aunque no tengamos explicación para ello”, dice Gilbert.
Otro trabajo que la impactó fue uno sobre presencias extrañas en la cárcel municipal, ubicada en Julián Coronel y Baquerizo Moreno.
Recuerda que fue la primera vez que estuvo incómoda. “El ambiente era pesado, sentíamos una cosa extraña que nadie se explicaba. Los guardias me contaron que amanecían con moretones y que había áreas a las que no entraban por miedo. Yo no pude recorrer todas las instalaciones, pero el camarógrafo sí. Cuando revisé las tomas escuché ruidos que dan miedo”, comenta.
La semana pasada comenzó a buscar historias en el sector rural. “En estas zonas la atracción por lo desconocido es más fuerte”, indica.
Ximena, mamá de Jorge Andrés Rodríguez de 3 años y Sebastián de 8 meses, indica que producir el segmento le demanda entre tres y cuatro días. “Parece fácil, pero no lo es. Como periodista estoy acostumbrada a tratar con mis entrevistados sobre la situación del país y de repente tengo que acercarme a la gente a preguntarle si ha visto fantasmas o si su casa está embrujada... no es tan sencillo. Pero me gusta lo que estoy haciendo. Es muy interesante poder contarle a otros sobre misterios o la curiosidad que uno sintió”, expresa Ximena, quien promovió en junio pasado una campaña a favor de los niños con discapacidad.