- AGO. 11, 2008 - Foto - Vida - EL UNIVERSO
Es importante saber reconocer las diferencias entre estos dos tipos de bebidas para poder escoger la que más nos convenga. El néctar y el jugo provienen de la misma fuente, las frutas, pero su forma es bastante distinta.
El néctar, por ejemplo, es más denso que el jugo. Esto significa que en la misma cantidad de néctar vamos a encontrar el doble de vitaminas que las que hallamos en el jugo, aunque esto también significa que el néctar posee el doble de azúcar y, por ende, de calorías. En ese caso, el néctar no es una bebida aconsejable para quienes quieran bajar de peso o sufren de diabetes. Pero si tiene un hijo con bajo peso o un tanto desnutrido, el néctar sería aconsejable porque lo nutrirá en menos tiempo. También si está embarazada y sufre de vómitos, pues en medio vaso obtendrá más nutrientes que en la misma cantidad de jugo.
Siempre es mejor escoger aquel jugo o néctar recién preparado, pues su poder oxidativo será mayor y tendrá más vitaminas con poder funcional. Recordemos que envases como el cartón o el tetrabrik matan la actividad de las vitaminas, tanto en néctares como en jugos.