- AGO. 11, 2008 - Foto - Sucesos - EL UNIVERSO
El departamento de Yesennia Ross fue estruchado el 5 de julio.
Los moradores de la urbanización San Felipe, en el norte, se encuentran preocupados por los estruches constantes que intranquilizan a los habitantes del lugar. Así lo expresa Juan Pablo Chávez, residente del sector, que pidió a la Policía que incremente el patrullaje del lugar.
Según las estadísticas de la brigada de Delitos Contra la Propiedad de la Policía, los estruches se han ido incrementando. En enero se denunciaron 12 casos, en febrero 50, igual que en marzo; mientras que en abril bajó a 34, y en mayo y junio se mantuvieron en 44 y 46; y en julio finalizó con 32 casos.
Otra de las zonas afectadas por los estruchadores es la ciudadela La Garzota, en el norte de la ciudad. Uno de los afectados fue el dueño del local de autoservicio y lavadora Meza, ubicado en la mz. 103 de esa ciudadela, quien indicó que hace dos años ha sido víctima de estruche por tres ocasiones.
Una de las perjudicadas en ese sector fue Sandra Vasco, quien denunció que el 13 de julio se llevaron enseres de su casa valorados en $ 10.000.
En la misma zona, pero un día antes, asaltaron la cancha La Calderita, de donde se llevaron 2.500 dólares.
Pero los estruches no solo se dan en el norte de la ciudad, sino también en el centro, donde no solo roban a las viviendas, sino también los locales comerciales y hasta bancos del sector que son asaltados a diarios.
Uno de los últimos casos fue el estruche de seis locales ubicados dentro del centro comercial 2000, en Chile y Manabí.
Asimismo, el pasado 7 de abril José Montalvo denunció que sujetos inidentificados se robaron $ 40.000 en joyas y enseres en su librería ubicada en Clemente Ballén y Seis de Marzo.
En julio, en cambio, Giovanni Acosta fue perjudicado con unos $ 3.500, pues su departamento, ubicado en San Martín y Leonidas Plaza, fue vaciado.
Mientras que en Urdesa los moradores denuncian que son frecuentes víctimas de estruches. Uno de ellos fue Patricio Velasco, quien contó que los delincuentes ingresaron, aprovechando su ausencia, a su departamento ubicado en calle Sexta y Dátiles, en Las Lomas, el último 26 de julio, y se le llevaron 8.000 dólares en enseres.
Ante esto, la mayoría de dueños de locales de Urdesa se autoprotegen y mientras unos contratan a guardias, otros instalan cercos eléctricos.
Pese a eso, las viviendas que están ubicadas dentro de urbanizaciones cerradas, con guardianía privada, también son víctimas de los estruches.
Marco Vinicio Zambrano fue uno de los afectados en el mes de marzo cuando ladrones ingresaron a su casa en la urbanización Matices, en La Puntilla, y se llevaron $ 4 mil en enseres. Rosana Jaramillo también reportó que ese mes antisociales se llevaron $ 5.500 en artículos y alhajas de su vivienda, ubicada en la cdla. Almería, en la vía a Samborondón.
Ahí otras tres casas fueron estruchadas en un mismo día del mes pasado.
Los asaltos se efectuaron en la urbanización Vicrielsa. Los afectados fueron Cristhian Chauzela, Ana Linos y Stalyn Chávez Mina.
Detalles
otro caso
En el norte
Dos ex empleados del restaurante El Cafetal, ubicado en la cdla. Guayaquil, en el norte, regresaron al sitio tras ser despedidos y estrucharon el local y el departamento de Yesennia Ross, trabajadora del negocio, de donde se llevaron más de 3.400 dólares. El hecho se registró el 5 de julio.