El líder político recalca que votará y promocionará el Sí en el referéndum para aprobar o rechazar la Constitución redactada por la Asamblea; sostiene que si la gente no quiere votar por el Congresillo que vote No.
Más sereno, sonriente y con el proyecto de Constitución en la mano, el ex presidente de la Asamblea, Alberto Acosta, afirma que cada vez encuentra más razones para votar por el Sí en el referéndum del 28 de septiembre e insiste que los cambios que se han dado, han sido de forma y no de fondo.
Por ello, dice, que la Comisión de Redacción del proyecto de Constitución no se extralimitó en sus funciones, pero contradice varios artículos de su contenido final y reitera que en lo que no estuvo de acuerdo fue en la forma como se terminó de elaborar el documento con tanta velocidad y premura.
¿Y con mucha injerencia también?
Que hubo influencia no solo del Gobierno sino de diferentes sectores, es cierto. Hasta los obispos estuvieron varias veces en la Asamblea.
¿Pero los obispos no mandaron artículos?
Los obispos también trataron de mandar artículos, presionaron por todos los medios para que vayan ciertas cosas, incluso mandaron firmas. En esta Asamblea hemos recibido más de 2.000 propuestas de reforma, eso no asumiría yo como una injerencia. Que el Gobierno participó, es obvio... Lo que yo no habría hecho es aprobar tanta ley y mandato al final.
¿No daba la inteligencia para más?
Con el primer mandato se me acabó la inteligencia. Tuvimos mandatos enormes, el eléctrico y el agrícola. El primero lo conocí a detalle y lo apoyé; el otro no era necesario. Se podía haber hecho la mayoría de cosas sin mandato alguno.
En su balance para hacer la campaña por el Sí, ¿qué es lo más rescatable del proyecto?
La Constitución en sí es rescatable, casi todo y digo casi todo, porque hay algunas cosas que me hubiesen gustado de otra manera como que se prohíba la publicidad de licores y cigarrillos. Me habría gustado que se ponga control absolutamente a todas las entidades que reciben un dólar de Estado. Alguien tiene que responder porque es plata de todos los ecuatorianos. Las federaciones deportivas están exoneradas de eso.
¿No le preocupa la arquitectura del Estado en sentido del Legislativo y el excesivo presidencialismo?
No, al contrario, yo veo menos que antes. Estamos saliendo de una estructura hiperpresidencialista del 98 a una de un presidencialismo corresponsable con el legislativo.
¿Usted va a hacer campaña dentro de la estructura de Acuerdo PAIS?
A medida de la que pueda solo, porque hasta que se ponga a funcionar la estructura de PAIS, habría pasado dos semanas en casa sin hacer nada. He aprovechado todos los espacios para eso. Ayer (jueves) estuve en Azuay reunido con curas y monjas de la vicaría y más de 700 personas.
¿Cuál fue el sentimiento?
Fantástico. Ellos dicen que hemos cumplido cerca del 98% de lo que nos encargaron.
¿Cómo se contrapone eso con la cúpula de la Iglesia que tiene objeciones a varios artículos?
Creo que es muy interesante lo que acaba de suceder. Podemos estar molestos, indignados porque un obispo se parapete en un púlpito y comience a tratar de influenciar la conciencia de la gente, pero no, yo creo que hay que tranquilizarse y verlo como algo positivo. Incluso en la Iglesia puede haber democracia.
¿No cree que por el nivel de credibilidad que tiene la Iglesia, puede ser el único actor político que le haga contrapeso al Sí?
A mí me parece que puede tener una influencia, pero la credibilidad de estos señores puede estar en entredicho cuando la gente comience a leer la Constitución y yo les invito a que me digan en qué punto está la despenalización del aborto. Aquí no hay ningún artículo de esos.
¿Entonces cuál es el espíritu de la ley?
Proteger la vida desde la concepción, pero con dignidad. No es que aquí interesa que sigan naciendo niños; tienen que nacer en buenas condiciones, cuidándoles y protegiéndoles desde la concepción.
¿A que atribuye la posición de las iglesias católica y evangélica?
En primer lugar no es la Iglesia católica, es un grupo representativo de obispos que tiene cierta influencia, pero no total en la Iglesia católica. Habría que preguntarse cuál es el interés de estos políticos, porque están actuando como políticos. Hay entrevistas de monseñor Arregui en la que dice que está preocupado por las propuestas estatizantes y eso no tiene nada que ver con la fe y la religión. Yo me pregunto si estos señores ¿no estarán defendiendo determinados intereses?, me da la idea de que quienes se están oponiendo son del grupo de los entontecidos por el poder y el dinero.
¿Están usando de pretexto entonces?
Están mintiendo y se les va a acabar su credibilidad al tratar de vendernos una idea que no existe. No es cuestión religiosa, es una cuestión ideológica y política. Los obispos están haciendo política.
¿Entonces es correcto que en el momento de la homilía cualquier ciudadano se levante y le grite mentiroso, como lo sugirió el presidente Correa?
Yo no haría ese pedido, yo soy muy respetuoso de la gente. Si ellos van a hacer política, van a tener que atenerse a las acciones de la política. Que vayan a los debates, no escudados en la sotana; y, se va a abrir la posibilidad de que en las iglesias haya política, que abran el debate en las iglesias.
Pero, ¿por qué proyecto votar, por el primero o por la segunda o tercera versión?
Han habido varios ajustes, yo estoy estudiando detenidamente eso. La del 19 de julio ha tenido algunos ajustes que se votó el 24 de julio, luego de eso algunos ajustes que entiendo han sido identificados y documentados.
Yo veo que la mayoría son formales. Hay algunos que no hubiera dado paso, pero todos me resultan intrascendentes en relación al grueso de la Constitución.
¿Pero usted cree que es legítimo votar por una Constitución de varias versiones?
Yo creo que es la misma versión con varios ajustes de forma y no de fondo.
¿No cree que los comisionados se extralimitaron en sus funciones?
No, porque ellos tenían claramente establecidas en el reglamento sus funciones.
¿Cómo debería estar conformado el Congresillo?
Ese es un tema dentro de la Asamblea que no se resolvió.
¿Y dentro de PAIS?
No se ha vuelto a discutir. Recuerde que yo planteé que se acaba la Asamblea y tenemos una Comisión Legislativa Especial que ya debió empezar a funcionar, no para expedir leyes sino para comenzar a preparar el material para que luego de aprobada la Constitución se expidan las leyes que el nuevo Congreso las aprobará.
¿Pero la gente no aprobó que se instale un Congresillo, eso no es dictatorial?
Si la gente no quiere votar por el Congresillo que vote no.
¿No es dictatorial también que la Asamblea esté en receso? La gente no votó por eso.
Pero yo creo que hay un acto de sensibilidad porque no funciona al momento. Si el pueblo dice que Sí, se reactiva para conformar el Congresillo o lo que sea que me parece correcto y ojalá sea de 39 miembros.
¿Usted sigue yendo a las reuniones del buró político?
Últimamente no.
¿No le invitan o no quiere ir?
No, no, a ratos no he querido, pero no me han invitado. La última vez, no me invitaron, una me desinvitaron, las otras no he ido por varias razones. He preferido no ir a las reuniones mientras no se calmen las aguas, pero estoy dispuesto y sigo trabajando por PAIS.
Eso quiere decir que las aguas no están calmadas?
Sigo esperando, vamos a ver.
¿A quién del buró político no le gusta su presencia?
No sé quién dará las órdenes, sería de hacer una encuesta.
Usted se sintió aludido cuando el presidente Correa tildó de infantilismo de izquierda el izquierdismo ecológico?
Yo soy completamente infantil, así que no hay ningún problema. Yo me siento tranquilo, yo soy de izquierda, soy ecologista, soy radical, soy cercano al movimiento indígena, y soy parte de Acuerdo PAIS que es un movimiento que recoge todas esas tesis. Nosotros no aparecemos de la noche a la mañana. Mi agenda recoge decenas de años de los pueblos y organizaciones sociales. Todos esos sectores tuvimos la oportunidad de tener un líder como Rafael Correa que hizo posible esos sueños colectivos.
¿Y cómo están sus relaciones con el presidente Correa?
Últimamente no he hablado con Rafael, algún rato hablaremos.
No salió decepcionado de la Asamblea?
No, más bien estoy contento, muy tranquilo, pero difícilmente me pueden coger nuevamente para una cosa de esta naturaleza.
Perfil
Alberto Acosta
EDAD
60 años.
PROFESIÓN
Economista.
FAMILIA
Casado, tres hijos.
TRAYECTORIA
Ex presidente de la Constituyente por el movimiento PAIS. Ex ministro de Energía. Ex consultor del Ildis y analista económico.