- AGO. 10, 2008 - Foto - Política - EL UNIVERSO
El presidente Rafael Correa cuestionó ayer al alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, y al presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, monseñor Antonio Arregui, por su oposición al proyecto de Constitución, que será sometido a referéndum el próximo 28 de septiembre.
Las declaraciones del Mandatario las hizo en la Fundación Maquita Cushunchic, en el sur de Quito, durante su enlace radial sabatino.
Dijo que la campaña por el No para el próximo referéndum “ya casi ha lanzado toda la carne al asador”, mientras que desde el Gobierno la promoción del Sí “ni siquiera ha empezado”. Por ello se mostró confiado en obtener un triunfo en las urnas.
A Jaime Nebot primero lo criticó por oponerse a las reformas de la Ley de Contratación Pública que aprobó la Asamblea Constituyente.
Según Correa, con esos cambios se reducirá la corrupción, e hizo referencia a contratistas del Municipio de Guayaquil que denuncian el cobro de comisiones para que les sean asignados trabajos y obras.
Luego lo cuestionó por la oposición que ha mantenido el Alcalde de cara al referéndum. Calificó a Nebot de mentiroso, pues –según Correa– no es cierto que el nuevo texto constitucional cierre el paso a las autonomías.
El presidente se siente respaldado por las autoridades seccionales (alrededor de 190 alcaldes y 23 prefectos), con quienes se reunió en esta semana.
Además advirtió que cuando salga el informe de la Comisión de la Verdad se podrá determinar la participación de Nebot en casos de violación de derechos humanos.
Incluso, aseguró, existen testimonios de personas que aseguraron haber visto al Alcalde en el mismo lugar donde fueron torturadas (en el gobierno de León Febres-Cordero).
Respecto a las críticas de la cúpula de la Iglesia Católica, Correa señaló que esta será la última vez que responde. Explicó que el 80% de la propuesta de la Iglesia enviada a la Asamblea fue incluida en el proyecto de Constitución.
Incluso, dijo, el reconocimiento de la unión entre dos personas del mismo sexo fue parte de esa propuesta de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana.
Manifestó que las críticas de los sacerdotes responden a intereses de sectores conservadores.
Entre el público –indígenas y comerciantes populares, acomodados en el patio de tierra de la Fundación– había varias pancartas de apoyo al Gobierno y al Sí en el referéndum.
Para Correa, la campaña aún tendrá “paros, heridos y autoatentados” de la oposición, con el fin de desgastar al régimen.
En otro tema, el Mandatario exhortó a los empleados de la Procuraduría General del Estado a devolver un bono que recibieron por el aniversario de la institución. “Devuelvan esa plata”, dijo.
También destacó la renegociación de contratos con las petroleras Andes Petroleum y Repsol, que están a punto de firmar nuevos convenios con el Estado, así como la eliminación del IVA en algunos productos.
Dijo que la Texaco ha pedido una cita con él y que la aceptará, pero con la presencia del Frente de Defensa de la Amazonía.
Nuevo chef
Correa contó también que la Presidencia contrató a un chef belga, pues la comida de Carondelet “era malísima”.
Confesó, durante su informe semanal, que estaba cansado de comer pollo y bromeó sugiriendo que estuvo a punto de que le salgan plumas.