El nadador estadounidense Michael Phelps regresó a la piscina olímpica de Beijing este domingo, pocas horas después de obtener el oro con récord mundial en 400 m estilos, para pasar a semifinales de 200 m libres y ver cómo su compañeros batían el récord mundial de 4x100 m libres.
"Era sólo clasificar para correr mañana en las semifinales, y tratar ahora de recuperar y de salir de aquí lo más rápido que pueda, esta mañana fue muy emotiva", dijo Phelps en alusión a su triunfo ante el presidente de Estados Unidos George W. Bush.
El nadador, preguntado sobre si había finalmente hablado con su entrenador Bob Bowman sobre abandonar la disciplina de los 400 m estilos dijo: "todavía no lo he hecho".
Tampoco nadó en los relevos 4x100 m libre, pero sus colegas se encargaron de clasificarle para la final del lunes con un récord mundial, y ahora dejarán paso al 'tiburón de Baltimore' para que intente alcanzar el segundo oro de su campaña olímpica.
Los estadounidenses Nathan Adrian, Cullen Jones, Ben Wildman-Tobriner y Matt Grevers batieron el récord de relevos 4x100 m libre en 3 minutos, 12 segundos y 23 centésimas.
"Los chicos del final fueron muy rápidos", atinó a decir un apurado Grevers a los periodistas.
En la primera semifinal, el cuarteto mejoró el antiguo récord del relevo compuesto por Michael Phelps, Neil Walker, Cullen Jones y Jason Lezak, que habían nadado en 3:12.46 el 19 de agosto de 2006 en Victoria (Canadá).
En la final del lunes, se incorporarán Phelps y Jason Lezak. Antes de los Juegos estaba previsto que el nadador de Baltimore descansara en las series de relevos, con el fin de ahorrar energías y poder cumplir con éxito una abultada agenda en la piscina del "cubo de agua".
Grevers había roto poco antes el récord olímpico en 100 m espalda, con un tiempo de 53:41 y por delante del amplio favorito, su compatriota Aaron Peirsol, que clasificó a semifinales en tercer lugar.
Las mujeres por su parte se encargaron de romper tres récords olímpicos de la mano de la zimbabuense Kirsty Coventry (100 m espalda), la australiana Leisel Jones (100 m pecho) y la italiana Federica Pellegrini (400 m libre).
Coventry marcó un tiempo de 00:59:00 en la serie que compartió con la estadounidense Natalie Coughlin, actual plusmarquista mundial (00:58:97).
"Estoy muy contenta con ese tiempo, me sentí muy bien, ahora quiero cenar bien, dormir bien y regresar mañana (por el lunes)", dijo Coventry en alusión a las semifinales.
Jones, poseedora del récord mundial con 01:05:09, dijo que no se esperaba una marca olímpica tan temprano en la competencia.
"Sí esperaba ser muy rápida a juzgar por lo que vi en la jornada anterior, pero no me esperaba este resultado", explicó.
Jones paró los relojes en 01:05:64, un segundo exacto menos que el tiempo récord anterior.
Y la nadadora italiana Federica Pellegrini logró batir el récord olímpico de 400 m libre que había establecido minutos antes la estadounidense Katie Hoff en la piscina olímpica de Pekín-2008.
"Hoy (por el domingo) fue una carrera diferente, mañana será una carrera de verdad", dijo una realista Pellegrini a la prensa.
La nueva marca quedó en 04:02:19, y superó así los 04:03:71 logrados por Hoff en una serie anterior.
"Mañana volveré y daré lo mejor de mi", dijo Hoff, segundos antes de ver en uno de los monitores cómo la italiana superaba su novel marca olímpica.