El mediocampista militar ha sido acusado de entregar diez cheques que fueron protestados.
Los remates de media distancia de Moisés Candelario, que muchas veces terminaron en las redes contrarias, son por ahora un recuerdo grato para el volante de El Nacional. Fuera de la cancha vive un momento difícil que trata de solucionar en los tribunales de justicia.
El centrocampista afronta un juicio ejecutivo por 25.000 dólares y dos acusaciones por supuesto abuso de confianza al cancelar deudas adquiridas con cheques de cuentas cerradas.
El primer caso reposa en el Juzgado 31º de lo Civil del Guayas, asignado con el número 09331-2008-0558 interpuesto por Milton Salazar, quien reclama, mediante esta vía, el pago de una letra de cambio por 25.000 dólares, que Candelario firmó el 12 de octubre del 2007 y que venció el pasado 29 de febrero. Además, el demandante pide que cubra 55.000 dólares por cinco cheques que se los entregó el futbolista militar, los que están protestados.
El reclamo de Salazar no es el único. Ricardo Ordóñez también denunció su caso en la Fiscalía y solicita la cancelación de 40.500 dólares, de $ 49.000, que habría entregado en febrero pasado a Candela.
Supuestamente el dinero iba a ser utilizado para que el volante levante la garantía de una casa y un vehículo; a cambio Candelario habría entregado cinco cheques, los cuales también fueron protestados.
Salazar señala que el pasado 9 de octubre, época en que Candela militaba en Barcelona, el jugador le solicitó un préstamo de 25.000 dólares para liquidar el contrato que lo unía al equipo amarillo y facilitar su vinculación al Sporting Cristal, de la primera división peruana.
Agrega que luego de este desembolso, el jugador guayaquileño de 30 años le pedió 7.000 dólares, el 14 de octubre, para cubrir una deuda por demanda de alimentos (por una hija de su primer matrimonio).
Candelario tenía orden de arraigo y no podía salir de Ecuador.
El supuesto perjudicado refiere que le facilitó esa cantidad para que Candelario la entregue como garantía y pueda ir a Perú. Indica que el jugador no viajó y más bien le solicitó 25.000 dólares más para solucionar un problema familiar.
Los documentos
Salazar presenta cinco cheques: uno de la cuenta 01-02449424-3, del Banco MM Jaramillo Arteaga, de Jhonny Díaz, por la cantidad de $ 5.000; tres de la cuenta 33845763-04 del Banco Pichincha, de Evelyn Tubay, girados por 7.500 (2) y 5.000 dólares; y uno de la cuenta 33458607 del Banco Pichincha, de Candelario, por $ 45.000.
Los documentos fueron devueltos por cuentas cerradas, insuficiencia de fondos y firma inconforme.